El Vía Crucis partió este Miércoles Santo en Cuéllar de la iglesia de El Salvador y completó las estaciones hasta el templo de San Miguel en la plaza Mayor.
Un recorrido con el silencio y la Cruz del Calvario de la iglesia de La Cuesta como protagonistas. Participaron penitentes de todas las cofradías del municipio que también se encargaron de portar en andas el Cristo y los tambores de la Cofradía de la Dolorosa aportaron la nota musical. Tras él caminaban los representantes municipales y el sacerdote.
A las puertas de El Salvador comenzaron las estaciones, señaladas con cruces de madera a lo largo de todo el recorrido. Los niños volvieron a ser los encargados de realizar las lecturas marcadas.
Tras el Via Crucis, se llevó a cabo el traslado procesional del Cristo del Calvario desde San Miguel hasta la capilla de Santo Tomé, portado por miembros de la cofradía de El Calvario.
