La actividad estival ‘Con el patrimonio puntualmente’ regresa este verano de la mano del profesor de historia cuellarano Juan Carlos Llorente. Serán cuatro jornadas que se desarrollarán los sábados 19 y 26 de julio y 2 y 9 de agosto desde las 10.45 horas.
La concejala de Patrimonio y Turismo, Maite Sánchez, presentó las jornadas junto a Llorente, detallando que esta edición se dedica a los ‘Bienes de Interés Cultural’. Así, detalló que en la villa se cuenta con siete monumentos declarados BIC: el castillo, el recinto amurallado, las iglesias de San Martín, San Andrés, San Esteban, La Cuesta y el Palacio de Pedro I. “Por ello es importante darle valor”, afirmó Sánchez destacando que tenerlos supone un orgullo y unos requisitos a cumplir para el municipio.
Llorente aplaudió la decisión de acercar a los ciudadanos los Bienes de Interés Cultural “es un orgullo muy grande y un beneficio para la población, porque atrae turismo”, afirmó. Añadió, que también es una responsabilidad para los ciudadanos, “que deben acostumbrarse a respetar esos monumentos que engrandecen la villa en su conjunto”. Detalló que este año se han seleccionado cuatro de ellos y su entorno y el resto se dejan para otra edición.
El sábado 19 de julio comenzará el ciclo por la iglesia de San Martín y su entorno, incluyendo así el castillo y las murallas. Llorente se refirió al arco de Robledo, o de san Basilio, como “un fortín extraordinario”, añadiendo que “es de lo más bonito que hay en Castilla y León, más interesante y de más historia y leyenda”. Del templo recordó que también es un espacio arqueológico “porque está junto a lo que fue el castro celta de los Vacceos y adyacente a una necrópolis medieval del siglo XIII”.
El sábado 26 de julio se visitará la iglesia de San Andrés y su barrio hasta el arco del mismo nombre “que todavía deja ver parte su estructura que era mucho más de lo que vemos”. Sobre el templo Llorente destacó la existencia de un espacio arqueológico bajo parte de la misma del siglo X, de la primera repoblación de Cuéllar. sobre su estructura mudéjar apuntó que quizá sea “la mejor planta mudéjar de Castilla, con sus tres naves, su enorme puerta de roscas de ladrillo y su torre medieval del siglo XIV”. “Un pequeño conjunto que no tiene desperdicio”, exclamó indicando que allí “cada piedra va contando parte de la historia de ese barrio y del propio Cuéllar”.
El sábado 2 de agosto el punto a visitar será la iglesia de San Esteban. Parafraseando al Marqués de Lozoya, Llorente dijo que ” se la puede considerar en su estructura exterior, en su ábside central como única, como una joya del Románico de ladrillo del siglo XIII”. Es además, según explicó, la iglesia de los caballeros, “allí se custodió el archivo histórico de la Casa de los Linajes, además de que su adyacente, la iglesia de Santiago,era la sede de Los Linajes”. Ambos templos se encuentran junto a las murallas de la ciudadela. El recorrido pasará por la plaza del Mercado del Pan, donde se comerciaba con el cereal, y se hablará de Gómez González y sus dos fundaciones, entre ellas el Hospital de Santa María Magdalena, que fue durante siglos el hospital de la villa y su tierra.
El ciclo se cerrará el sábado 9 de agosto con la visita al Palacio de Pedro I “que es la casa solariega de los Velázquez de Cuéllar”, dijo Llorente. Una familia que ya estaba en la villa en el siglo XIII, “procedente de los caballeros de Ávila”. Un palacio que encierra la historia y leyenda de las Bodas de Don Pedro I, recordó el historiador. Una boda que se ofició en la iglesia de San Martín para después oficiar el banquete en el palacio. Un edificio que con las restauraciones se ha transformado, pero que conserva restos de sus pinturas, los estucados de sus paredes y alfarjes o techumbres mudéjares.
Completará esa última jornada la visita a la capilla de Niñas Huérfanas, lo que queda del colegio Divina Pastora, fundado por don Francisco Ovejero para niñas huérfanas de Cuéllar y su tierra. La capilla “es una pieza del barroco tardío que mucha gente no conoce”. Finalmente, Llorente dijo que dará una pincelada de la plaza Mayor con casas medievales, renacentistas, modernistas…la iglesia de San Miguel y el reloj concejil.
Llorente recordó que este año estará acompañado por la archivera de la Casa Ducal y del Archivo Municipal, Lucía Velasco.
Las inscripciones a esta actividad deben realizarse en la oficina municipal de turismo y el precio es de 2 euros, y el cupo máximo de participantes se ha fijado en 35. La recaudación de esta actividad se destinará a fines relacionados con el patrimonio.
