| Por Javier Esteban |
Aunque crea uno que lo ha visto todo, nunca dejamos de sorprendernos.
En una reciente reunión en Narros convocada por dos concejales del Ayuntamiento de Samboal en la oposición(PSOE), o mejor dicho, en el ostracismo, para informar a los vecinos de un problema en el abastecimiento de agua que raya con un presunto delito de salud pública, se puso de manifiesto la dejación de funciones de algunos concejales de nuestro Ayuntamiento.
El día 6 de junio el Ayuntamiento conoce la confirmación de la analítica del agua: No apta para consumo humano. Ante la falta de comunicación a la población hasta el día 18, y gracias a la actitud de una de estos dos concejales que se ha preocupado y ocupado de que el problema no afectara más de lo que ya se estaba produciendo con problemas intestinales en algunas familias, procediendo a la información de los hechos y el reparto de agua embotellada. Tras un intenso debate y a pesar del intento de boicot, los asistentes tomaron la decisión de pedir una reunión al alcalde para exigirle que tome las medidas oportunas ante la reincidencia de estos hechos y denunciar el hecho ante las autoridades judiciales
El Equipo de Gobierno (Agrupación Independiente) con el alcalde en funciones a la cabeza y la connivencia del único concejal del PP, lejos de informar, dar explicaciones de lo sucedido y pedir disculpas, deciden que no son necesarias ninguna de ellas. Esto da una idea clara de la desidia, el abandono y la negligencia por parte del Ayuntamiento de Samboal con el núcleo de población de Narros
Partiendo de la idea de que todos nos podemos equivocar, es indecente esta actitud de no reconocer los errores, ocultar los hechos y exponer a la población a un problema de salud pública
Destaca, y llama la atención, que en dicha reunión el concejal de Narros del PP aparte de oponerse y declinar la invitación a compartir debate y atender a las preguntas de la población sobre la explicación que provocaron dicha situación, pidió permiso para grabar la misma, vete a saber con qué intencionalidad, intentando reventar la reunión, provocando la indignación de los asistentes
Estas actitudes no pueden ser propias de un concejal, que no solo se les vota para organizar fiestas, sino para gestionar, informar y solucionar los problemas que se produzcan. Arrimar el hombro y no poner palos en las ruedas. Esto sería lo decente.
