La Diputación Provincial de Segovia ha finalizado la digitalización del Boletín Oficial de la Provincia al completar los ejemplares publicados desde 1926 hasta 2002. Lo ha hecho gracias a una subvención que el Servicio de Archivo, Biblioteca y Publicaciones solicitó en 2024 al Ministerio de Cultura.
Después de llevar a cabo la digitalización total de las actas de la Diputación, el Servicio de Archivo, Biblioteca y Publicaciones de la institución provincial ha puesto fin a otro de los proyectos planificados durante este mandato. Es la digitalización total de los boletines oficiales de la provincia, incompleta hasta ahora desde 1926 hasta 2002.
Para el vicepresidente de la institución provincial y titular de Cultura, José María Bravo, «se trata de un hito importante para la Diputación, ya que facilita la conservación de unos documentos que reflejan, no sólo la labor de servicio público y el cumplimiento normativo de la institución, sino de todas las administraciones de la provincia a lo largo de cerca de dos siglos».
La culminación de esta digitalización era uno de los «proyectos pendientes fundamentales» de la jefa del Servicio, Susana Vilches. Esta subraya que, después de que en los años noventa el Gobierno impulsase la digitalización de los BOP de las provincias españolas desde el nacimiento de los boletines en 1833 hasta 1925 y de que la Diputación contase en su página web con los BOP desde 2003 hasta la actualidad, «la parte que faltaba por digitalizar era cada vez más demandada para su consulta, tanto por los investigadores como por los municipios».
Se ha podido completar la digitalización gracias a la ayuda a la digitalización del patrimonio bibliográfico y su difusión y preservación mediante repositorios, concedida por el Ministerio de Cultura en su convocatoria de 2024, que ha facilitado una inversión de 18.247,96 euros. De estos, la institución provincial ha aportado el 15 %. En total, tal y como asegura Vilches, la empresa adjudicataria ha llegado a escanear hasta 94.259 imágenes que ahora están disponibles para su consulta en el enlace de la Biblioteca Virtual de Prensa Histórica del repositorio del Ministerio de Cultura.
Origen del Boletín Oficial de la Provincia
En la España decimonónica, el desarrollo de las instituciones oficiales propició la aparición de un abundante número de impresos relacionados con textos legales, decretos, comunicaciones oficiales, etcétera. Estos se distribuían a la capital y luego se reimprimían para ser enviados a los distintos municipios de la provincia, que debían dar fe de haberlos recibido.
La creación de los boletines oficiales de las provincias, que empiezan su andadura por expreso deseo del Rey Fernando VII en unos momentos difíciles en la Historia de España, vino a llenar el vacío existente en los sistemas de información del país. El doble objetivo era liberar a los pueblos del camino que suponía hacerles llegar las comunicaciones oficiales de las dependencias del Estado en las provincias. Y a la vez aliviaba la carga que suponía el gasto de impresiones y reimpresiones de circulares y órdenes.
Teniendo como fin estos objetivos, la R.O. de 20 de abril de 1833, reguló la creación de los Boletines Oficiales de las Provincias. La responsabilidad recayó en un principio en los Gobiernos Civiles, pasando después a ser competencia de las Diputaciones Provinciales desde 1871 a la actualidad.
