El consejero de Medio Ambiente, Vivienda y Ordenación del Territorio de la Junta, Juan Carlos Suárez-Quiñones, ha visitado hoy las obras de modernización de la planta de biomasa de Cuéllar.
Las obras, en estado avanzado, está previsto que finalicen en febrero de 2026. Suponen una renovación total con la instalación de nuevas calderas y tecnologías, aparte de la ampliación y mejora de la propia planta. Con ella se pretende la mejora de la eficiencia y sostenibilidad además de la reducción de emisiones.
En su visita Suárez-Quiñones ha estado acompañado por el alcalde del municipio, Carlos Fraile, la delegada territorial de la Junta en Segovia, Raquel Alonso, el diputado provincial Carlos Enrique Fuentes, los concejales del Equipo de Gobierno Tomás Marcos y Raquel Gilsanz y de la oposición Jesús Salamanca y Daniel Martín, además de técnicos de las obras.
Antes de recorrer la planta Fraile ha recordado que la central de biomasa de Cuéllar fue pionera en España. Fue la primera instalada en nuestro país; su puesta en marcha se remonta al 28 de febrero de 1999. «Después de 25 años las calderas necesitan una renovación, adaptarse a los nuevos estándares de emisiones, de rendimiento, eficiencia y sostenibilidad». Y ha asegurado que «el Ayuntamiento de Cuéllar no tuvo ninguna duda en seguir sumándose a las energías renovables, a la sostenibilidad y la eficiencia energética con un nuevo convenio que diera carta de naturaleza a una nueva estación de biomasa». Y ha recalcado que las dos nuevas calderas van a proporcionar «nueva eficiencia, nuevo confort y mejora para los ciudadanos de Cuéllar».
El alcalde ha afirmado que con el nuevo convenio firmado, por 190 000 euros al año durante 15 años, «Cuéllar seguirá siendo vanguardista en este tipo de energías renovables. Como Ayuntamiento es una satisfacción». Y se ha mostrado ansioso por la puesta en marcha de la nueva central para dar mayor confort a los ciudadanos.
Ejemplo de sostenibilidad
Por su parte, el consejero también recordó que esta fue la primera red de calor con biomasa de España. «Cuéllar se enganchó de la mano de la Junta cuando de esto ni se hablaba. A dar calor y agua caliente a los hogares y a los edificios públicos de forma más barata, más estable, más sostenida, sin cambios bruscos en el precio y además colaborando a la limpieza de nuestros montes, haciéndolos más resistentes a los incendios»
Una iniciativa que Suárez-Quiñones ha calificado de «ejemplo de compromiso y sostenibilidad». «Era el momento de otra renovación ya que la tecnología ha mejorado mucho, sobre todo en el filtrado de humos y emisiones. Nos pusimos de acuerdo con el Ayuntamiento y la Junta a va a hacer una nueva estación de generación que sustituye a la anterior».
Ha recalcado que la obtención de biomasa para esta central eliminará combustible en los bosques y los hará más resistente a los incendios y va a contribuir a reducir el calentamiento global. «Una red de calor que se va a colocar nuevamente en la vanguardia, como ya lo fue en 1999».
«Una apuesta importante de la Junta por la sostenibilidad y también el ahorro de las familias. Y por el compromiso con nuestros bosques, favoreciendo la prevención a través de la limpieza con el aprovechamiento de ese residuo que en economía circular se convierte en un recurso para alimentar estas estaciones». Ha finalizado agradeciendo al alcalde «porque es muy fácil trabajar con el Ayuntamiento de Cuéllar. La colaboración ha sido extraordinaria y seguirá en estos 15 años que tenemos por delante. Estaremos atentos a todas la novedades tecnológicas para traerlas a esta estación».
Ha manifestado que la central de Cuéllar tiene capacidad para dar servicio a más usuarios de los actuales y que el Ayuntamiento estará atento a recibir las peticiones. En este sentido no descarta plantear ampliaciones de la red. Por último ha asegurado que los usuarios no notarán suspensión del suministro por el cambio de la actual a la nueva.
Características de la nueva planta
Las obras de modernización contemplan la instalación de dos nuevas calderas de biomasa de 2 y 3 MW de potencia térmica. Además, la implantación de filtros de mangas y multiciclones para depuración de humos, la sustitución de equipos de bombeo por otros más eficientes, así como la renovación de las instalaciones eléctricas y de protección contra incendios. También se ampliará el edificio de la central para albergar los nuevos equipos y se construirá una zona de oficinas y control. Está previsto que las obras finalicen en febrero de 2026.
El biocombustible utilizado será astilla forestal procedente de trabajos silvícolas en los montes de Castilla y León. El consumo anual estimado es de 2.500 toneladas, lo que —según el consejero— supondrá una reducción de emisiones de 1850 toneladas de CO₂ al año respecto al uso de combustibles fósiles. Además, la nueva planta estará dotada de placas fotovoltaicas para su autoconsumo eléctrico.
La inversión total asciende a 2 568 349 euros. Está cofinanciada con fondos europeos FEDER 2021-2027.
Actualmente, provee de calor a cinco instalaciones municipales: pabellón polideportivo, frontón cubierto, centro cultural Santa Clara, piscina climatizada y colegio público Santa Clara. Ademas, seis comunidades de propietarios con un total de 228 viviendas y otras 24 viviendas unifamiliares.
La planta de biomasa ya había alcanzado su vida útil. Para renovarla completamente ambas entidades han suscrito un nuevo convenio que incluye la operación y mantenimiento de la red durante los próximos 15 años.
Castilla y León
Desde que hace más de dos décadas se pusiese en funcionamiento la planta de Cuéllar, la Junta —a través de la Sociedad Pública de Infraestructuras y Medio Ambiente de Castilla y León (SOMACYL)— ha desarrollado redes de calor con biomasa en diferentes puntos de la Comunidad. La inversión total ha sido de 77 millones de euros. Estas instalaciones proporcionan suministro térmico a 150 edificios públicos y 2.900 viviendas, alcanzando una potencia total cercana a los 100 MW y más de 70 kilómetros de canalizaciones.
SOMACYL prevé invertir 140 millones de euros adicionales en los próximos años para seguir ampliando la red de calor con biomasa en ciudades como Salamanca, Segovia y León. Su objetivo es alcanzar en 2030 los 230 MW de potencia renovable instalada y 180 kilómetros de distribución de agua caliente, multiplicando por tres el número de beneficiarios.








