La procesión de Jueves Santo en Cuéllar volvió a confirmar que es uno de los mayores atractivos de la Semana Santa cuellarana, no solo por el valor de las imágenes que procesionan, sino por la belleza de un recorrido al que asistieron como testigos silenciosos los monumentos de la villa.
El castillo, como punto de partida, y el paso por la iglesia de San Martin, el arco de San Martín, la iglesia de San Esteban, el arco de San Andrés y finalmente la iglesia de San Andrés marcaron los puntos monumentales y aquellos en los que mayor número de público se dio cita para seguir el paso de las imágenes.
En esta edición al Cristo de San Gil, la Cruz del Nazareno y el paso del Encuentro con la Verónica, que han procesionado en años anteriores, se sumaron dos nuevas imágenes: la de San Vicente Ferrer que abrió la procesión desde el Castillo precedida por la cofradía de El Calvario y la del Cristo Atado a la Columna que por falta de penitentes no saldrá en la procesión de los pasos de este Viernes Santo y se sumó a la de ayer.
El silencio, el respeto y la devoción de penitentes, vecinos y visitantes marcaron también su desarrollo.
Pasadas las 20.00 horas la procesión partía del Castillo, con los penitentes del Calvario y la imagen articulada de San Vicente Ferrer seguida de la cruz de la cofradía de Nuestro Padre Jesús Nazareno a la que se sumaba en el exterior su banda de cornetas y tambores, seguidamente los penitentes del Cristo de Yacente y los de La Soledad seguidos de las manolas. Tras ellos la imagen del Cristo de San Gil portada en andas. Tras el Cristo el párroco, Alberto Espinosa, las autoridades municipales encabezadas por el alcalde de la villa, Carlos Fraile, y un representante de cada una de las cofradías cuellaranas con su vestimenta propia. Finalmente, la Agrupación Musical de la Cofradía de Nuestra Señora de La Soledad.
Gran cantidad de público quiso seguir la procesión en su inicio desde el Castillo y su paso por la iglesia de San Martín, un tramo de gran belleza que este año se veía acompañado por el sol, tras el cambio de hora del pasado fin de semana. Su atractivo para vecinos y visitantes radica en que cuenta con la fortaleza y las murallas como telón de fondo. Después ese público se fue desplazando por las calles aledañas para poder seguir el desfile en alguno de los otros puntos con más espectacularidad como el paso por los arcos de San Martín y San Andrés o la llegada por la calle Rogativa a la iglesia de San Andrés, donde concluyó la procesión.
El recorrido pasaba antes de ese tramo final por la calle Palacio, plaza del Mercado del Pan, calle Magdalena y por el arco y la plaza de San Andrés.
En la iglesia de San Esteban se sumaron al desfile el de El Encuentro con la Verónica junto a la cofradía del mismo nombre y el Cristo Atado a la Columna portado en andas por cofrades de la Vera Cruz y el Cristo Yacente.
Singular fue observar como la imagen de San Vicente Ferrer a lo largo del recorrido movía su brazo, en el que portaba la Cruz.
La jornada concluyó con la Hora Santa en la iglesia de San Miguel.
Viernes Santo
Esta tarde las 16.30 tendrán lugar los Santos Oficios en los Conventos de Santa Clara y la Concepción y a las 18.00 horas en San Miguel.
La procesión de Viernes Santo dará comienzo a las 20.30 horas con la confluencia de los pasos en el cruce de San Francisco. A las 20.15 horas se producirá en la plaza Mayor la veneración de la Dolorosa Virgen de los Cuchillos al Cristo Yacente y posteriormente el cruce de San Francisco será testigo del saludo de La Verónica al Nazareno y del Cristo Yacente a la Virgen de la Soledad.
Este año el desfile contará con un paso menos, el del Cristo Atado.
Unos de los puntos de atracción, antes de la confluencia de los pasos en San Francisco, será la salida del Nazareno en torno a las 19.15 horas desde el convento de Santa Clara portado en andas por sus cofrades y el otro será la salida de La Soledad a las 20.45 horas desde la iglesia de San Francisco, también portada en andas por sus cofrades.
Desde San Francisco la procesión discurrirá por la calle Parras, plaza de los Coches y calles Chorretones, Diego Velázquez, Segovia, Trinidad y Santa Marina para concluir en la plaza Mayor entonando la Salve.
