| Fermín de los Reyes |
La tertulia taurina de Aguilafuente del viernes 19 cautivó a los asistentes por la madurez y los comentarios de las protagonistas.
Dio la bienvenida el presidente de la Asociación Peña Taurina Olga Casado de Aguilafuente, Juan Fuentes Garzón, y presentó a las asistentes Raquel Alonso Casado.
Dirigida la tertulia por la periodista Berenice Lobatón, y en un ambiente distendido y de complicidad, tanto la novillera con caballos oriunda de la villa, Olga Casado, como la joven ganadera Isabel Lozano, expusieron su visión de la situación de la tauromaquia, que ven como positiva en la actualidad. También destacaron el contraste vital entre Isabel, cuya vinculación con la tauromaquia se remonta a su tatarabuelo, Olga, que no tiene ningún antecedente taurino en su familia, y Berenice, hija del periodista Paco Lobatón.
Se dio un amplio repaso a la temporada de Olga Casado, quien expuso los principales hitos, como el festival benéfico de Vista Alegre, que la catapultó a la fama, o su debut con picadores en Olivenza. Además, habló de su gira americana, en la que todavía continúa, donde ha conocido varios países como Perú, Ecuador, Venezuela y México, y cuyos toros son muy distintos a los de España.
Habló también de su futuro y expuso su deseo de tomar la alternativa, cuando llegue el momento, en la Real Maestranza de Caballería de Ronda, de la que tiene especial recuerdo al haber sido la primera mujer en salir por la puerta grande. Al ser preguntada por sus compromisos, afirmó que confía plenamente en su apoderado, que es un gran profesional. También tuvo palabras de agradecimiento para su Peña, al haber estado tanto en su debut como en otras novilladas, sintiéndose arropada por sus paisanos.
Por su parte, Isabel Lozano, que elogió la forma de torear de Olga, que denominó como femenina, lo que la hace singular, habló de su tradición familiar, de la gestión de la ganadería, que exige una gran preparación que aúne la tradición con la modernidad, y del deseo de que el de Alcurrucén siga siendo un toro referente para los toreros.
La naturalidad, el compromiso y la sinceridad de las tertulianas aumentaron la admiración por estas jóvenes que desde lugares distintos están haciendo una gran labor por la tauromaquia.
A continuación, hubo un vino español donde las contertulias pudieron compartir un tiempo con los asistentes.
