La concejala no adscrita del Ayuntamiento de Cuéllar, Nuria Fernández, considera que la Feria de Cuéllar ‘merece más’.
Recuerda la edil que ella organizó el certamen durante 12 años “se lo que cuesta sacarla adelante, lo que significa para nuestros vecinos y lo que representa para nuestra villa”, afirma. Por eso añade, que le cuesta comprender “cómo se puede mostrar tanta satisfacción con la edición de 2025, cuando lo que muchos cuellaranos han visto es una feria muy lejos de lo que llegó a ser“.
“Es cierto que veníamos de una feria exitosa que funcionaba y que el actual Equipo de Gobierno rechazó y redujo a unas casetas de madera en 2022″, apunta Fernández, indicando que “Cuéllar no puede conformarse con poco”.
“Afortunadamente, parece que empiezan a dar pasos hacia el formato tradicional, ese que tanto éxito dio durante años”, dice la concejala. Así señala que las novedades que se anuncian “no lo son: muchos de esos espacios ya existían hace más de una década”.
“Hemos perdido más del 60 % de los expositores”, asegura Fernández, indicando también que la superficie expositiva ha menguado notablemente. “Se repiten como innovadoras actividades que llevan más de 20 años con nosotros, como las catas y degustaciones”, dice.
Fernández detalla que en los exteriores de la feria, antes convivían sectores como el industrial, automoción, autocaravanas, jardinería, entidades bancarias o ferreterías. “Hoy, apenas dos expositores, y a precio simbólico de 100 euros”. “Decir que ese sector ha cambiado no es suficiente”, apunta dirigiéndose a la concejala de Desarrollo Económico, Lucía Arranz, indicándole que “hace falta salir de la oficina, buscar, contactar, insistir… como se hizo durante tantos años”.
La concejala recuerda que el mercado de antigüedades, que estuvo presente junto a la feria desde 2009, también ha desaparecido, “a pesar de que no requería grandes inversiones, ya que sus expositores están acostumbrados a montar sus propios puestos”. Algo que dice también había ocurrido con el espacio de vinos y cervezas, “presentado como novedad el año pasado, pero que ya existía desde 2014 con hasta doce participantes y un espacio decorado con mimo”.
“Tampoco es cierto que las exposiciones dentro de la feria de ‘arte-sanía’ o los conciertos y charangas sean aportaciones de esta legislatura”, manifiesta. Así recuerda que en 2017 hubo hasta cinco exposiciones repartidas por todo el recinto ferial y en 2019 actuaron artistas locales como el trío de jazz de Álvaro Zarzuela en el castillo y en el arco de San Basilio.
Respecto a las charangas señala que tampoco son novedad, “aunque sí hay una clara diferencia: en 2019 la charanga recorría toda la zona de bares del entorno de la feria, tratando de amenizar los diferentes establecimientos cuellaranos que pagan impuestos durante todo el año”.
Lo que se ha perdido
La edil no adscrita destaca las cosas que se han perdido, señalando entre ellas las Jornadas Técnicas del Vehículo Industrial, con ponentes nacionales y público de toda España, la Feria de Tapas, los concursos de cocina, las exhibiciones culturales y deportivas, los programas de radio en directo, incluso los viajes en helicóptero o el tren de la feria”.
Finalmente se refiere a la Feria del Mueble indicando que ” durante más de una década trabajamos para ofrecer un espacio digno a un sector tradicional y arraigado en Cuéllar”. Asegura que no era una feria fácil y que requería mucho esfuerzo, trabajo y dedicación. “También requería que expositores de otros puntos dedicados al sector viniesen hasta Cuéllar a ofrecer las novedades del mueble y la decoración”, añade, indicando que eso completaba la oferta que Cuéllar ofrecía y en conjunto era un reclamo para los visitantes.
“Señora Arranz: Cuéllar merece más”, afirma Fernández. “Merece una feria que recupere su esencia, su alma, su ambición”, dice. “Una feria para todos, que nos represente, que nos haga sentir orgullosos. Y, sobre todo, una feria que no se conforme con sobrevivir, sino que aspire a brillar”, concluye, animando a Arranz “a que siga trabajando hasta conseguir que la Feria de Cuéllar sea al menos como la del 2019, un referente de este tipo de ferias, al menos en la comarca”.