Cegafest celebraba ayer su décima edición en una jornada en la que la programación se vio afectada por el partido que enfrentaba a España con Bélgica en el Mundial de fútbol. Hubo retrasos en el inicio de los conciertos, no así en la cata de cervezas Casuar que contó con más de una treintena de participantes.
Mariano Marinero, MP Selecta Fire, abrió las actuaciones con un amplio repertorio de música reggae y dub que amenizaron la espera y permitieron disfrutar de una agradable noche de verano entre los muro de la iglesia de San Francisco de Cuéllar,
La siguiente actuación corrió a cargo del cuellarano Miguel Fraile y la segoviana Cristina Ortiz. ‘Ortiz y Fraile se van al baile’ se hacía llamar este dúo que cumplió haciendo bailar a los asistentes alguna jota y otros ritmos variados que incluyeron piezas de Fito o Robe Iniesta.
Com música urbana de la mano de Aruna, joven promesa de la música urbana, continuó el festival. Los asistentes se movieron y disfrutaron de su propuesta de fusión de rap, trap y hard techno.
Le siguieron el valleladense Diego Baeza y el DJ y productor palentino Castora Herz con una actuación conjunta que mostró la apuesta de ambos por la fusión del folk y la música electrónica en sus proyectos.
Cerraron el cartel Trifásikos, un grupo con componentes de las provincias de Segovia y Valladolid, que llegó con un repertorio variado con temas pop, rock, punk rock e indie. Sus ritmos animaron al público a bailar.
Cegafest nació con el doble objetivo de concienciar sobre la problemática ambiental del río Cega y la promoción de grupos musicales de la zona.



