El Niño de la Bola ha dado la bienvenida al nuevo año protagonizando la primera procesión en Cuéllar, al igual que hará con la segunda el próximo lunes 6 de enero, Día de Reyes.
Raquel Gilsanz ocupa este año el cargo de Mayordoma y junto al mayordomo saliente, Ángel Magdaleno, ha portado la imagen a la salida del templo. Este le ha traspasado el cargo en la misa que se ha oficiado por la mañana.
La imagen ha abandonado la iglesia de San Miguel a las 17.30 horas con más público que en años anteriores, algo que ha favorecido el retraso en la hora de comienzo de la procesión.
El sonido de la dulzaina y el tamboril de los Hermanos Ramos ha acompañado el recorrido que desde la plaza Mayor ha ascendido hasta la iglesia de San Esteban para desde allí regresar a San Miguel.
Numerosos danzantes se han ido sumando bailando de cara a la imagen a lo largo de la procesión. A los cuellaranos que tradicionalmente bailan se han unido danzantes de Vallelado y llegados desde otros puntos.
Han sonado también los tradicionales cohetes que han anunciado el comienzo del acto, la llegada a San Esteban y la conclusión de la procesión, entre otros puntos del recorrido.
En la iglesia de San Esteban se ha producido una parada y la imagen accedió al templo, que es su sede original. Allí se ha rezado una oración y se han entonado villancicos en honor al niño, para después continuar el recorrido ya bajo la niebla que poco a poco ha ido envolviendo la procesión. Las calles Duque de Alburquerque y Morería han marcado el tramo final hasta la plaza Mayor, donde se han dado cita muchos vecinos para presenciar el final del desfile procesional.
La siguiente cita con el Niño de la Bola será el próximo lunes, 6 de enero, festividad de los Reyes Magos. La imagen presidirá la misa de las 12.30 horas y posteriormente protagonizará la procesión que partirá de la iglesia de San Miguel a las 17.30 horas.
