La concejala de Cultura, Turismo y Patrimonio, Maite Sánchez y la directora de la Fundación del Archivo de la Casa Ducal de Alburquerque, Lucía Velasco, han presentado hoy en el Palacio de Pedro I un documento de 1527 recién restaurado que quedará para la historia de la Villa de Cuéllar, por su importancia en la conformación y creación del archivo local.
La restauración de este documento del archivo municipal ha sido llevada a cabo, gracias a la iniciativa de la archivera municipal con el apoyo del Ayuntamiento de Cuéllar, por la restauradora Azahara Delgado, Diplomada en Conservación-Restauración por la Escuela de Arte y Superior en Conservación y Restauración de BBCC de Salamanca. El objetivo era “poder consolidar uno de los documentos más importantes para la villa que es un documento que, precisamente, habla del archivo de la villa”, ha dicho Sánchez.
La concejala de Patrimonio ha subrayado lo agradecidos que están desde el Ayuntamiento por esta restauración a la restauradora “que ha hecho un trabajo bastante exquisito”. Asímismo ha dicho que “a este documento le han pasado muchas cosas: le ha pasado el tiempo por encima, pero sobre todo le han pasado malas prácticas”. Precisamente en esas ‘malas prácticas ha incidido’, apuntando que “no todo el mundo tiene posibilidad de tratar un documento como lo tienen que hacer. Entonces tenemos que ser muy cuidadosos en el trabajo documental y sobre todo en la consulta”.
Sánchez ha señalado que esperan poder continuar restaurando documentos del archivo por su gran valor.
Velasco ha destacado la importancia de poner en valor la restauración documental en general. Así ha señalado que esta es la primera vez que se restaura un documento del archivo y su idea es “llevar a cabo este tipo de restauraciones”, ya que ella como archivera puede solventar cosas menores pero no grandes restauraciones que requieren de una persona experta.
La archivera ha reseñado la importancia del documento elegido para la restauración ya que “nos habla del origen de nuestros archivos”. Además, ha dicho que estaba muy deteriorado. Ha contado como antes los archivos eran arcas y baúles donde se guardaba toda la documentación y que pudo estar expuesto a la intemperie, humedad, termitas, carcomas, hongos… También se ha referido a cómo se trataron de subsanar las pequeñas roturas del documento con celo “el mayor enemigo de los documentos”, ha dicho.
El coste de esta restauración asciende a 2.800 euros.
El documento
Se trata de un documento municipal del 23 febrero de 1527, en el que “el licenciado Galarza y Juan Ruiz, de la Real Audiencia y Chancillería de Valladolid, a petición de Alonso Sanz, procurador de los buenos hombres pecheros de la villa de Cuéllar y sus arrabales y jurisdicción, para que en cumplimiento de una real provisión, los custodios de las llaves de los archivos de la villa les dejen ver los documentos y sacar un traslado de los necesarios para un pleito que existía entre los pecheros y los caballeros hijosdalgo de la villa y tierra de Cuéllar. sobre los usos de los pinares, montes y propios comunes”.
Este documento ha sido elegido para ser restaurado, debido al importante contenido que trata, ya que no solo habla del origen de los archivos locales, los cuales estarían ubicados en el Ayuntamiento y en la iglesia de Santa Marina, sino también porque habla del contenido que tendrían las arcas enumerando los privilegios concedidos hasta ese momento, cartas de venta, escrituras…
Se trata de un documento de unas setenta hojas de papel verjurado de trapos compuesto por dos cuadernillos y dos bifolios finales cosidos entre sí. Por su parte, sólo mantiene la parte delantera de la cubierta que está reaprovechada y se cree que pudo ser un libro de música del siglo XIV o principios del XV.
El documento estaba en un mal estado de conservación, ya que había sufrido los efectos del agua. Por ese motivo presentaba pérdidas de gran tamaño en numerosas hojas, fragilidad del mismo y manchas causadas por la humedad. Pero, lo que más dañaba al documento fue la adhesión en el siglo XX de innumerables cintas de celofán, para intentar sujetar el soporte. Acción que dañó gravemente el ejemplar.
Ese celofán ha sido retirado por la restauradora aplicando vapor con una plancha para facilitar la extracción. Después con White Spirit (un aguarrás mineral) un producto que no daña el documento, la restauradora iba frotando con un isopo para eliminar los restos, que aún así han dejado una marca oscura en el lugar que ocupaban.
Tras esta restauración se han eliminado las cintas de celofán que llenaban el documento y se han consolidado los soportes. Los cuadernillos se han vuelto a coser entre sí y se ha añadido la cubierta trasera inexistente, con la intención de consolidar la estructura y que los investigadores a partir de ahora puedan consultar el documento sin problema.
Eso sí, aquellos investigadores que quieran consultarlo deberán cumplir con las normas necesarias para garantizar su conservación.







