El Ayuntamiento de Cuéllar continua con el proceso para adjudicar la concesión del servicio de abastecimiento de agua potable, alcantarillado y depuración de aguas residuales. Así, en el pleno de ayer, con los votos favorables del Equipo de Gobierno (PSOE e IU) y la abstención del resto de grupos, se aprobó inicialmente la estructura de costes de ese contrato que se licitará por un coste anual de 1.450.946,57 euros.
Además, el contrato se licitará por un periodo de 15 años de vigencia, para que la empresa adjudicataria pueda tener los beneficios que se esperan, según detalló el edil de Medio Ambiente, Tomás Marcos.
Para esos 15 años el coste del servicio se elevará a 21.764.198,50 euros.
Ese contrato incluirá también, según señaló Marcos, una serie de inversiones iniciales en las infraestructuras que alcanzarán casi los 320.000 euros el primer año. Hoy estaba prevista una reunión con los técnicos del Ayuntamiento en la que determinar esas inversiones a realizar por la empresa adjudicataria.
Para los años siguientes el edil explicó que la inversión deberá ser de 95.000 euros y será también el Ayuntamiento el que determine a qué se destina ese importe.
Este nuevo contrato conllevará una subida importante en el precio de prestación del servicio, una subida que se verá reflejada en los recibos de los vecinos “en una cuantía considerable”, detalló el edil. Asímismo, explicó que el Ayuntamiento no puede asumir esa subida e indicó como el Consistorio, al menos en los últimos seis años desde que ellos gobiernan, están asumiendo el coste marcado por la Mancomunidad de Las Lomas lo que estimó en un incremento de un 20 %.
Marcos reseñó el trabajo que durante más de un año llevan realizando los técnicos municipales y los concejales para sacar adelante este contrato. Un contrato que recordó debería haberse realizado antes, ya que desde 2013 el contrato con Aquona está prorrogado.
La concejala Nuria Fernández celebró que PSOE e IU hubieran cambiado de parecer y se decantaran finalmente por la gestión indirecta del servicio de agua. Confió en que el modelo elegido será el más eficiente apoyando la gestión a través de empresas especializadas que pueden prestar el servicio con calidad. Finalmente, Fernández anunció su abstención al considerar que debía ser el Equipo de Gobierno quien tomase la decisión al ser quienes han estudiado el contrato.
La concejala de Servicios Municipales, Lucía Arranz, aseguró que su grupo prefiere la gestión directa de los servicios, si bien en la coalición de gobierno dijo que ambos partidos aportan y también hay cesiones. Añadió que durante el gobierno del PP se dejó caducar el contrato del servicio, lo que “ha costado decenas de miles de euros al pueblo”. Aseguró estar “anonadada” con la abstención de la concejala no adscrita “es incapaz de votar a favor de algo que va en su ADN que es la privatización de los servicios públicos”.
El portavoz popular, Daniel Martín, señaló que en el pleno de noviembre ya se mostraron favorables a la gestión indirecta del servicio “será el pliego de condiciones el que ponga la realidad de este contrato”, dijo, indicando que ese documento deberá también pasar por el pleno. Se mostró consciente de que una mejora de la calidad del servicio conllevará una subida de su coste, y consideró que el Equipo de Gobierno podría haber hecho algo antes para resolver la situación de prórroga ya que llegaron al Ayuntamiento en 2019.
