El CD Chañe ha puesto en marcha en la comarca un proyecto educativo intensivo, bajo el nombre ‘Segocamp rural’, basado en los proyectos Erasmus+ que gestiona.
La iniciativa se desarrolla esta semana hasta el jueves en Mata de Cuéllar donde regresará del 21 al 24 de julio; del 14 al 17 de julio tendrá lugar en San Miguel del Arroyo; del 28 al 31 en Arroyo de Cuéllar y del 4 al 7 de agosto en Chañe.
Hugo Manso y María González son los monitores y en total van a contar con un centenar de niños inscritos entre todas las localidades, sumando también los asistentes al primer campamento celebrado la pasada semana en Megeces (Valladolid).
Segocamp rural
Está dirigido a niños hasta los 14 años y cada día se desarrollan unas actividades diferentes. Así, según detalla el coordinador y monitor de la actividad, Hugo Manso, los lunes se dedican a juegos y dinámicas de presentación; los martes al medio natural realizando una ruta de senderismo en la que se explica la flora y la fauna del entorno y se introduce el primer proyecto Erasmus + en el que el club trabaja junto a socios de otros países para aprender sobre energías renovables en inglés.
El miércoles abordarán un proyecto europeo sobre juegos y deportes tradicionales, introduciendo juegos autóctonos como la rana, la calva, el tira y afloja, la rayuela… y deportes como el frontón. También, aprenden a jugar al juego de mesa Planshield enmarcado en el tercer proyecto europeo que trabajan, dedicado a la educación ambiental. En concreto se aporta a los niños consejos sobre reciclaje.
Finalmente, el jueves los niños participan en una yincana para recoger todos los conocimientos y competencias que han intentado transferir en el campamento. Se trata de una yincana temática en la que los monitores se disfrazan y cuando los niños entran al centro éste acoge diferentes pruebas de las temáticas abordadas. Esta será la actividad final de los campamentos.
Los campamentos tienen un precio de 20 euros por niño y los niños aprenden valores sobre deporte, medio natural, reciclaje…
Además, tras la experiencia en Valencia con la bolsa de autorregulación en estos campamentos cuentan con una de ellas para que los niños aprendan a utilizarla y regular sus propias emociones. “Ojalá en los colegios de estos pueblos la bolsa de autorregulación se pueda introducir en las aulas porque consideramos que es importante sobre todo par ala salud mental”, señaló Manso.

