La Real Academia de Historia y Arte de San Quirce abrió el curso académico 2025-2026 en un acto en el que Cuéllar fue protagonista. La directora de la Fundación Archivo Histórico Casa Ducal de Alburquerque, Lucía Velasco Herrero, fue recibida como académica correspondiente de la institución.
Velasco pronunció la lección inaugural, titulada ‘Cuéllar en tiempos de Beltrán de la Cueva: esplendor y poder’, que ofreció una visión pormenorizada de la influencia de don Beltrán de la Cueva, figura clave en la corte de Enrique IV, en el desarrollo de Cuéllar durante el siglo XV.
Velasco trazó un retrato de Beltrán de la Cueva, a quien describió como un noble astuto, culto y estratega político que supo consolidar su poder en un contexto de inestabilidad política. Como mano derecha de Enrique IV, De la Cueva destacó por su habilidad en la Corte y en el arte militar, así como por su interés en la cultura, pues acumuló una biblioteca de cientos de volúmenes, hecho excepcional para la época.
La archivera contó cómo Cuéllar, concedida a Beltrán de la Cueva en 1464, acabó convirtiéndose en una pieza central de su ascenso político y económico, circunstancia que la consolidó como enclave estratégico y próspero. La conferenciante explicó los desencadenantes de la entrega de Cuéllar a Beltrán, proceso no exento de tensiones, especialmente por la oposición de Isabel, hermana de Enrique IV, que reclamó la villa tras haberla recibido como dote.
“A pesar de estas disputas, Beltrán de la Cueva logró afianzar su control e impulsar mejoras económicas, políticas y religiosas en la localidad, entre ellas la creación de mercados francos, que eximían de ciertos tributos y fomentaban el comercio, la reorganización urbana y la construcción de infraestructuras como el Ayuntamiento, regulado por ordenanzas que datan de 1499»”, explicó.
En el ámbito religioso, De la Cueva patrocinó instituciones como el convento de San Francisco, que utilizó como panteón familiar, y el hospital de Santa María Magdalena, al que destinó donaciones para los más necesitados.
La historiadora se detuvo en la comunidad judía de Cuéllar, protegida por Beltrán y sus sucesores, que intercedieron para mitigar los abusos tras la expulsión de 1492. «Estas acciones reflejan la visión integradora de Beltrán, cuya influencia perdura en el rico patrimonio cultural de la villa, custodiado hoy por el Archivo Histórico Casa Ducal de Alburquerque», dijo.
Antes de la lección, el director de la Academia, Pablo Zamarrón, impuso a Lucía Velasco la insignia de la institución, lo que simbolizó su incorporación oficial como académica correspondiente.
En su intervención, Zamarrón agradeció el apoyo de las instituciones y colaboradores, si bien no dejó de señalar los retos pendientes, como la restauración de la Casa Museo de Antonio Machado y las reformas en la sede de San Quirce. “Estos proyectos son esenciales para preservar nuestro patrimonio y seguir con la actividad cultural”, afirmó Zamarrón, que destacó la importancia de la ayuda institucional para llevarlas a cabo. “Con la contribución monetaria a través de los convenios firmados con el Ayuntamiento de Segovia y la Diputación Provincial, podemos subsistir día a día, lo cual agradecemos sinceramente, aunque nuestro deseo es poder ver incrementadas esas aportaciones, si fuera posible, para acometer alguna reforma física que consideramos muy necesaria”, manifestó.


