La Guardia Civil tramita 19 denuncias administrativas contra cuatro furtivos tras ser interceptados practicando la caza con galgos y visión térmica.
El pasado día 14 de enero componentes de la Guardia Civil de los puestos de Navalmanzano y Carbonero el Mayor y una patrulla del Seprona de la provincia se unieron para localizar a un grupo de furtivos. Estos habían sido avistados durante los días anteriores en los términos municipales de Fuentepelayo, Aguilafuente, Escalona del Prado y Mozoncillo practicando la caza con galgos. Fueron vecinos de la zona quienes alertaron a las autoridades.
Los agentes interceptaron un vehículo todoterreno de color oscuro, que había sido descrito por los alertantes. Identificados los ocupantes, se comprobó que transportaban en el vehículo tres galgos, sin respetar las medidas de seguridad obligatorias preceptivas. Además portaban un visor térmico.
Según recuerda la Guardia Civil, la Ley de Caza de Castilla y León prohibe explícitamente el uso de visores térmicos en actividades cinegéticas. Esta práctica «atenta contra los principios fundamentales de caza ética y sostenible; ocasionando además un grave perjuicio a la fauna existente en los cotos de caza afectados, así como a los vecinos miembros asociados a los mismos».
Por ello se procedió a tramitar las correspondientes denuncias por infracciones en materia de caza, tráfico y bienestar animal. Y a poner los efectos intervenidos a disposición de la autoridad judicial.
La colaboración ciudadana y del colectivo de cazadores de la zona ha resultado fundamental para el desarrollo de esta actuación policial.
