La concejala no adscrita del Ayuntamiento de Cuéllar, Nuria Fernández, considera que el presupuesto para 2026, de 10.594.584,37 euros, “vuelve a reproducir un patrón que se ha venido repitiendo en los últimos ejercicios, crecimiento sostenido del gasto corriente estructural, ingresos sobredimensionados y una ejecución inversora insuficiente”.
Apunta la edil que casi la mitad del presupuesto municipal se destina a gasto corriente,” y aproximadamente uno de cada cinco euros se emplea en sostener la propia estructura administrativa del Ayuntamiento” remarcando que el gasto de personal, “continúa creciendo a un ritmo superior al de los ingresos estables y fiables”.
Frente a este gasto rígido, señala Fernández que “el presupuesto vuelve a apoyarse en ingresos inciertos o puntuales, como determinadas tasas y, especialmente, el ICIO, que después no se comportan como se había previsto o se utilizan para finalidades distintas a las que económicamente serían más prudentes”.
ICIO
Fernández señala que aunque el ICIO puede ser elevado en determinados ejercicios, como en 2025, pero es un ingreso puntual, ligado a coyunturas concretas de actividad urbanística. “No es un ingreso estructural ni recurrente”, asegura.
En el presupuesto de 2026, apunta la concejala que el gasto de personal aumenta en 306.498 euros, pasando de 4.212.141,26 euros en 2025 a 4.518.639,58 euros en 2026. Añade, que de forma paralela, el ICIO presupuestado aumenta en 290.000 euros, al pasar de 220.000 euros en 2025 a 510.000 euros en 2026.
“La coincidencia no es casual: el aumento del ingreso extraordinario por ICIO permite absorber y justificar presupuestariamente un gasto de personal que en 2025 estaba infravalorado y que ahora se consolida”, explica.
La edil no adscrita indica que el gasto de personal ha seguido una senda claramente ascendente, “que solo se corrige artificialmente en 2025 para volver a incrementarse con fuerza en 2026”. Añade que en los últimos ocho años se ha incrementado el presupuesto de personal en 1.360.658 euros.
“Cuando los ingresos extraordinarios crecen, pero la inversión real no lo hace en la misma proporción, ese ingreso extraordinario termina destinándose a sostener gasto ordinario”, concluye Fernández.
“Los ingresos extraordinarios deberían servir para transformar el municipio, no para consolidar un gasto corriente que se repite y aumenta año tras año”, insiste Fernández, apuntando que de otro modo “se genera una falsa sensación de equilibrio presupuestario, se incrementa la dependencia del remanente de tesorería y se trasladan los problemas a ejercicios futuros”.
Inversiones
En cuanto a las inversiones, Fernández propone algunas como la conclusión de la urbanización de la calle Cuevas y la plaza del Campo, la actuación en el entorno de la iglesia de El Salvador, la mejora del firme de las pistas deportivas o la reinvención de la Casa Joven.
En materia de accesibilidad y seguridad considera imperativo retomar la rehabilitación del Ayuntamiento eliminando las barreras de accesibilidad y considera urgente “atender el estado de la cúpula de la piscina climatizada, una cuestión de seguridad y mantenimiento técnico, no un capricho”.
