El frío ha acompañado hoy a Papá Noel en su visita a Cuéllar, pero no ha mermado la ilusión de los niños y sus padres por participar y disfrutar del pasacalles y su magia.
El Castillo de la villa ha sido el punto de partida del recorrido en el que Papá Noel ha viajado en una gran carroza que ha sorprendido a todos y que era la principal novedad de su visita de este año. De nuevo decenas de moteros con vestimentas y símbolos navideños han acompañado a este icono navideño por las calles del municipio. Desde San Gil hasta Santa Clara sin olvidarse del centro del municipio por donde ha ascendido hasta los Paseos de San Francisco donde ha recogido las carta de los niños de la villa y su comarca.
La Banda Municipal de Música ha amenizado la espera de la llegada del pasacalles con su música navideña desde la plaza de los Coches y allí se han sumado a la comitiva los niños y familias junto a cinco pequeñas carrozas. Bolas de Navidad, árboles, muñecos de nieve, renos… todos ellos han aportado colorido al pasacalles.
Ya en los paseos Papá Noel se ha situado junto al árbol para saludar a los niños y recoger sus cartas. Los paseos se han llenado de público y los niños, llenos de ilusión y nervios, han guardado cola esperando su turno para saludar al visitante del Polo Norte.
Mercado navideño
Durante la tarde los paseos han acogido los 18 puestos de venta del Mercado Navideño que centenares de personas han recorrido. Algunos han aprovechado también para realizar algunas compras entre la variedad de productos que se ofertaban: bisutería, vino, artesanía, velas, complementos, cuero, miel, cosmética natural…, además de los que ofrecía la asociación SOS Animales Cuéllar.
















