Los votos en contra de PSOE y PP evitaron ayer que saliera adelante la moción promovida por la plataforma Stop Biogás Cuéllar que fue presentada al pleno por el grupo municipal de IU Cuéllar.
Una moción que ya comenzó con mal pie al haber sido registrada en el Ayuntamiento el martes, incumpliendo el acuerdo municipal de tener que ser registrada como tarde el lunes previo al pleno. Ese fue el primer punto de discordia, ya que IU había insistido en sesiones anteriores en la necesidad de cumplir ese acuerdo, tal y como señaló el PP quien ya anunció su voto en contra de la urgencia del texto. El PSOE, en voz del alcalde, Carlos Fraile, fue también crítico con este tema, aunque anunció su voto a favor de la urgencia «por respeto a todos los que están en el pleno», aludiendo a los miembros de la plataforma que llenaban la sala y que previamente se habían concentrado en la plaza Mayor.
La portavoz de IU, Lucía Arranz, detalló que la moción ya había sido anunciada la semana anterior en la junta de portavoces a todos los grupos. Señaló que el PP tenía «miedo al debate». «Cuando hay miedo al debate se buscan excusas para no llegar al fondo», dijo. Manifestó que en los siete años que lleva en el Ayuntamiento nunca se había requerido justificar la urgencia de una moción, pero ella la justificó en tres razones: que el texto lo tenían ya los concejales desde el 17 de abril, que el texto propuesto por la plataforma solo añadía ahora el apoyo de las asociaciones y ese anuncio realizado en la junta de portavoces.
Moción
Arranz expuso la moción señalando que su grupo no era la primera vez que intervenía en nombre de otro colectivo. Así dijo que como representantes en el Ayuntamiento también debían «dar voz a una causa justa y a las demandas de la ciudadanía». Este, además, no es un tema ajeno a IU que en su momento presentó alegaciones a la instalación de este tipo de plantas en la villa, tal y como señaló, recordando que también buzonearon un tríptico informativo al respecto.
«La moción nace de una preocupación real existente», señaló Arranz, puntualizando que lo que se plantea es un rechazo a las macroplantas de biogás y biometano.
«Es un tema que nos preocupa y nos ocupa», dijo, añadiendo que «estas plantas no hacen desaparecer la contaminación, sino que la transforman».
Acuerdos
Los acuerdos de la moción proponían: que el pleno declarara Cuéllar municipio libre de instalación de pantas de biogás y biometano; la redacción de una modificaciónd e las normas urbanísticas donde quede prohibido el uso e instalación de este tipo de macroplantas, limitando su capacidad máxima a 10.000 toneladas de residuos al año; la solicitud a la Junta de una moratoria en la autorización y creación de granjas de ganadería intensiva, y solicitar a la administración regional la paralización de todas las instalaciones hasta que se redacte una legislación específica.
Al concluir la lectura de la moción los asistentes aplaudieron y el alcalde les llamó al orden.
Debate
En el debate del texto tanto PSOE como PP insistieron a IU en que retirara la moción para abrir un periodo de un mes que permitiera a todos los grupos consensuar un texto para una moción que hubiera podido aprobarse en el pleno del próximo mes de junio. Tras un intenso y tenso debate entre todas las partes IU optó por mantener el texto presentado, asegurando su portavoz, Lucía Arranz, que su propuesta para tratar de consensuar un texto sería la misma que ayer llevaron al pleno. Señaló que no había interés del resto de grupos «de querer llegar a un acuerdo».
Para los portavoces del PSOE, Tomás Marcos, y PP, Daniel Martín, el texto de la moción contenía errores y defectos formales. Así, Marcos señaló echar en falta cuestiones como la trazabilidad de los residuos «de donde vienen y a donde van», dijo; también la solicitud de un aval como garantía para el desmantelamiento de la planta una vez cese su funcionamiento; reflejar que se incumplen las normas urbanísticas, la afección al paisaje, la contaminación acústica e insistir más en la carencia de legislación al respecto en Castilla y León.

Martín detalló en su intervención la normativa existente en torno a estas plantas, y aseguró que no serán cuatro las plantas que se instalen en el municipio. Apuntó que estas plantas generarán inversión privada, pagarán impuestos y crearán empleos directos e indirectos. Además, dijo que la Unión Europea está impulsando el biometano y el biogás como herramienta estratégica para producir energías renovables. La apuesta de los populares es por proyectos vigilados y regulados, que ofrezcan garantías sanitarias.

Marcos desde el grupo socialista instó a sus socios de gobierno «que cada vez lo son menos», dijo, para hacer un documento conjunto, a lo que afirmó que obtuvo «un no rotundo» de IU. Detalló que el texto de la moción no estaba bien presentado «hay que darle una forma, un contenido». Añadió que solo se refiere a las tres plantas que proyectaban instalarse en el camino del Salinero dejando fuera otras ubicaciones como la de la carretera de Campaspero.
«Es una moción absolutamente incompleta», afirmó Marcos, añadiendo que «estaría en contra de mi trabajo». «Retire la moción y pongámonos a trabajar», dijo dirigiéndose a Arranz.
El alcalde, Carlos Fraile invitó, al final del debate a Arranz a liderar el tema desde dentro del Ayuntamiento «y plantee a la Junta y a las empresas cuestiones con rigor y acreditadas«, dijo.
Al concluir el pleno algunos miembros de la plataforma se dirigieron a algunos concejales afeándoles el sentido de su voto.


