| Por Carlos Fraile* |
Buena pregunta, con difícil respuesta. Seguramente parte de los vecinos y vecinas de esta Villa encaminarán sus pensamientos hacia las acciones y decisiones del Equipo de Gobierno municipal de turno y en consecuencia la responsabilidad del presente y futuro de Cuéllar, recaería sobre estos. Pues bien, en cierta medida es así, pero no en su totalidad, al menos en mi opinión y explicaré lo que vengo observando desde la pandemia.
Vivimos claramente inmersos en un mundo digital, donde las relaciones personales, cada vez tienen precisamente menos contenido personal y más digital. La forma de expresarnos a cambiado -a peor- y la cordialidad, reflexión, y empatía se diluyeron entre desinfectantes y mascarillas que trajo -para quedarse- lo que llamaron distancia social.
Y bien, por qué toda esta breve disertación, pues el motivo es la suspensión de la procesión que estaba organizada este pasado domingo día de La Inmaculada en Cuéllar. Aún no doy crédito de algunos -no todos- comentarios vertidos en las redes sociales carentes de toda cualidad que mencionaba anteriormente. ¿De verdad se ha disuelto la cordialidad, la reflexión y la empatía en nuestro municipio? Yo me niego a creerlo, aunque cada vez haya más motivos para pensarlo.
De verdad una Cofradía que legítimamente organiza una procesión para enriquecer la vida de Cuéllar, tiene que soportar [sic]: “hirientes comentarios”, “clima tenso y gran presión”, etc. ¿Esta es la Villa que queremos? Ya no es que se critique al gobierno municipal de turno, es que cualquier cuestión que se sale de lo ortodoxo, con independencia de quien lo organice es objeto de crítica. ¿Esta es la sociedad que vamos a dejar a nuestros jóvenes? ¿Cómo pueden decir algunas personas una cosa y la contraria con un mes de diferencia? ¿Todo vale con tal de criticar? Cuéllar es mucho más que los grupos de Facebook donde se escribe sin pensar la trascendencia y repercusión de lo que allí se expresa.
Vaya por delante mi felicitación y agradecimiento a la Cofradía “Nuestra Señora de La Soledad”, mi disposición, ánimo y ayuda para que el próximo año se pueda celebrar esta procesión. Es muy noble todo lo que desinteresadamente habéis realizado y somos muchos los que valoramos cuantas actividades realizáis.
Termino como empecé, de todos y cada uno de nosotros depende Cuéllar. La diversidad de colectivos y actividades siempre es buena, la crítica con respeto también, entre todos construyamos el futuro, mirando al pasado si, pero sin nostalgias absurdas.
