El Ayuntamiento de Cuéllar ha licitado las obras de adecuación del edificio de su propiedad, ubicado en la calle Magdalena número 8, como local administrativo de uso polivalente.
La inversión total a realizar asciende a 195.744, 02 euros que asumirá el Ayuntamiento con fondos propios y con ayuda del Fondo de Cooperación Local de la Junta de Castilla y León.
El alcalde de la villa, Carlos Fraile, ha señalado que con esta adecuación se plantea crear ese local administrativo junto al albergue municipal y el hospital de la Magdalena.
Fraile ha recordado que el edificio ya tuvo una intervención en 2017 durante el Gobierno del PP en la que se arreglaron la fachada y el tejado. Asímismo, ha dicho que se conservan los muros interiores, que deben mantenerse ya que se trata de un edificio con protección histórica desde 1999. Concretamente ha detallado que tiene un grado de protección 2.
Esa protección hacen que sea necesario adaptar las necesidades constructivas a la distribución actual de los muros y a la iluminación natural que proporcionan los huecos en las fachadas, que también hay que respetar.
En esa planta baja del edificio el programa de necesidades formulada por el Equipo de Gobierno ha hecho que se establezcan dos puestos de trabajo y atención al público, un despacho, una zona de archivo y consulta, una sala de reuniones más amplia que serviría también como despacho, vestuarios para trabajadores y aseo e instalaciones para dar cumplimiento a la ley de accesibilidad y el código técnico de edificación. Se completarán con un almacén para las instalaciones, otro para residuos y otro para archivo histórico.
La entrada se realizará a través de un vestíbulo que servirá a su vez de cortavientos. En total se dispondrá de 100 metros cuadrados útiles.
Fraile ha destacado la complejidad de dar forma a este edificio “dado que la iluminación natural, por los actuales huecos en fachada, podría ser mayor”. Por ello se marcarán todos los cerramientos con carpinterías transparentes hacia las zonas abiertas de propio local, aunque las divisiones entre despachos se realizarán con tabiques opacos para garantizar la privacidad, según ha detallado el alcalde.
Los techos son altos y como inicialmente solo se va a aprovechar la planta baja se realizará un forjado ligero de chapa sobre las vigas existentes y las que se colocarán de refuerzo. Por otro lado, se ha estimado un aprovechamiento futuro de la planta superior, para lo que se dejará planteada una escalera de conexión para lo que será necesaria una pequeña demolición para abrir ese hueco a la segunda planta.
El plazo de ejecución se estima en cinco meses y el plazo de presentación de ofertas permanecerá abierto hasta el 30 de julio.
Para la adjudicación se tendrá en cuenta la oferta económica, la ampliación del plazo de garantía, y la reducción del plazo de ejecución de la obra.
Tanto la calefacción como la refrigeración del edificio se instalará en el suelo, y además de otros suministros se contempla una parte del mobiliario de trabajo.
“El objetivo de este local es liberar la actual casa consistorial, especialmente en su planta baja”, ha dicho el alcalde, añadiendo que otras áreas municipales también se pueden ver afectadas. Así, ha señalado que en la planta baja se establecerá en 2026 un espacio administrativo accesible que también requerirá de una intervención importante “para establecer despachos, zonas de reuniones y una zona de atención al público por parte de personal funcionario de secretaría e intervención”.
La obra podría estar concluida en la primavera de 2026.

