La puesta en marcha del comedor escolar en el colegio Santa Clara y el desarrollo de actividades extraescolares llevó a la dirección del centro a solicitar al Ayuntamiento de Cuéllar un cambio en el horario de la limpieza de sus instalaciones ya que el anterior no se acoplaba a sus nuevas necesidades. Un nuevo horario con el que las limpiadoras se muestran en desacuerdo.
Para solicitar el cambio de horario la dirección del colegio tuvo en cuenta la encuesta realizada al claustro de profesores, que mayoritariamente pedía que las tareas de limpieza comenzaran a las 18.00 horas, una decisión que contaba con el apoyo del consejo escolar. Justificaban su solicitud en evitar que la labor de las limpiadoras interfiriera en el desarrollo de las actividades del centro, evitando así posibles caídas, tropiezos, resbalones e incluso intoxicaciones que pudieran producirse al llevar a cabo la limpieza mientras los alumnos y docentes permanecían en el colegio.
El Ayuntamiento trasladó la petición a la empresa adjudicataria de ese servicio, Grupo CLN, con quien firmó el contrato el 8 de noviembre de 2024. El alcalde de Cuéllar, Carlos Fraile, señaló que el pliego del servicio ya preveía que el cambio de horario se podía solicitar y en uno de sus apartados recogía que las tareas de limpieza se llevarían a cabo en un horario a consensuar entre el Ayuntamiento y la dirección del centro.
Ese nuevo horario retrasa el inicio de la limpieza hasta las 18.00 horas prolongándose hasta las 22.00 horas.
Fraile explicó que desde el Ayuntamiento han tratado de mediar entre las partes para que “nadie saliese perjudicado”, aunque no ha sido posible alcanzar un acuerdo. Asímismo, Fraile detalló que el Ayuntamiento contrata a la empresa de limpieza y no a las limpiadoras, que dependen de ella.
Al tratarse de una modificación objetiva de las condiciones de trabajo las trabajadoras han podido continuar en su puesto o dejar el trabajo como ha sucedido en algún caso, una tercera opción era la vía judicial, aunque ninguna ha optado por ella.
La Concejala de Educación, Raquel Gilsanz, apuntó que de las cuatro limpiadoras del colegio Santa Clara solo una ha permanecido en su puesto de trabajo, mientras que dos han optado por ser indemnizadas. La cuarta ha sido trasladada por la empresa al colegio San Gil y una de las limpiadoras que prestaba allí su servicio trasladada a Santa Clara, completando la plantilla la empresa con nuevas contrataciones.
El contrato de la empresa CLN con el Ayuntamiento tiene un importe de 151.000 euros anuales por la limpieza de los tres colegios y como mejora incluye una bolsa de 150 horas junto a una encuesta de satisfacción que mensualmente cumplimentan los directores de los centros. La duración del contrato es de un año.
