La Fundación Alonso Lozano sigue trabajando para que ningún niño se quede atrás a nivel educativo por falta de recursos.
Durante el año 2024, su labor se centró en proporcionar apoyo académico y social a menores en situación de vulnerabilidad, garantizando que puedan acceder a una enseñanza de calidad en igualdad de condiciones.
Fieles al propósito con el que fue creada, la Fundación ha consolidado su programa estrella, ‘Nana Alonso Lozano’, una iniciativa que aborda las dificultades educativas desde dos frentes: el refuerzo escolar directo y la dotación de recursos esenciales para los estudiantes con mayores necesidades.
El primer pilar del programa, el apoyo escolar, ha permitido que casi un centenar de niños reciban clases extraescolares en los centros educativos CEIP San Gil, CEIP La Villa y CEIP Santa Clara de Cuéllar. Para ello, la Fundación ha contratado a dos profesoras, que trabajan con alumnos de entre 3 y 12 años, brindándoles un entorno de aprendizaje adecuado, herramientas de estudio y un seguimiento pedagógico personalizado.
“El objetivo no es solo mejorar las notas, sino también fortalecer la autoestima de los niños y su confianza en sí mismos”, afirman desde la organización.
Eliminar barreras
Además del refuerzo educativo, la Fundación desarrolla el programa ‘Niñ@s Integrad@s’, una línea de ayuda directa que dota a los colegios de recursos para que los niños en riesgo de exclusión puedan acceder a todo lo necesario para su educación. Desde la compra de libros de texto y material escolar hasta excursiones, esta iniciativa ha permitido que numerosos alumnos puedan desarrollar su experiencia académica sin sentirse diferentes al resto.
En esta ocasión el programa se realiza en los centros educativos CEIP San Gil, CEIP La Villa, CEIP Santa Clara de Cuéllar y CRA de la Villa de Peñafiel.
“Las dificultades económicas no deben ser un obstáculo para que los niños participen en todas las actividades escolares”, señalan desde la Fundación.
De cara al futuro se marcan el reto de conseguir más financiación para poder atender a más niños, ya que las necesidades siguen aumentando y los recursos actuales no son suficientes para cubrir la demanda.
La Fundación Alonso Lozano está en la búsqueda activa de financiación adicional, tanto de entidades públicas y privadas como de posibles colaboradores y donantes que quieran sumarse a su misión.
