La Peña Madridista Cuellarana realizó su quedada anual coincidiendo con su treinta aniversario, marcado por el reciente fallecimiento del hostelero cuellarano Alberto González Bayón, socio del colectivo, al que rindieron un emotivo homenaje. El restaurante San Francisco acogió el acto.
A los peñistas se sumaron familiares del joven que quisieron arropar a sus padres y amigos.
El presidente de la peña, César Sancho, visiblemente emocionado, señaló como este aniversario de la peña se lo querían dedicar “a nuestro amigo Alberto que nos dejó de repente y nos dejó huérfanos”. Agradeció a los asistentes su presencia y cedió la palabra a Paco Bonet, exjugador del Real Madrid y actualmente vinculado al departamento de peñas del club blanco.
Bonet consideró muy merecido el homenaje a ‘Bayón’, como se le conocía en la villa. “Siempre es bueno recordar a las personas que nos dejan, pero nunca las vamos a olvidar y siempre las vamos a llevar en el corazón”, manifestó. Envió un fuerte abrazo a la familia del joven cuellarano y les animó a seguir adelante.
Seguidamente, dos de sus amigos tomaron la palabra. Ángel Maroto comenzó agradeciendo a la familia su disposición para asistir a este homenaje a pesar del difícil momento que están pasando. “A pesar del dolor y la tristeza por el fallecimiento de nuestro amigo Bayón debemos estar agradecidos a la vida por poner en nuestro camino a una persona encantadora, carismática, luchadora como pocos. Que a pesar de las trabas que le ha puesto la vida, que han sido muchas, él siempre se ha sobrepuesto, siempre con una sonrisa en la cara”, dijo Maroto. Destacando que el joven era “un trabajador incansable”.
Gonzalo Guijarro hizo entrega a los padres de Bayón de la camiseta que realizaron como homenaje a Alberto para la Media Maratón de Valladolid. Una camiseta que incluía su imagen y tres elementos importantes para él: la peña de sus amigos ‘Los Pachas’, la Peña Madridista y el logo el bar que regentaba ‘YonBa’ “nuestro punto de encuentro y nuestra casa”. “En su recuerdo y memoria” se la entregaron a sus padres y desde la peña les dieron también una placa homenaje que agradecieron con mucha emoción.
Finalmente se guardó un minuto de silencio “por nuestro compañero, amigo y madridista” al que un sonoro aplauso puso fin.






