No hay dos sin tres y la ganadería jienense Araúz de Robles, ha sido por tercer año consecutivo la ganadora del Trofeo al Mejor Encierro de los celebrados en Cuéllar en el ciclo de este 2025. Un galardón que entrega la Asociación Encierros de Cuéllar.
Las reses de Araúz de Robles protagonizaron el primero de los encierros del ciclo de este 2025, el domingo 31 de agosto. Un encierro que resultó rápido y vistoso en las calles, a las que las reses llegaron con fuerza, aunque en el campo dieron trabajo a los caballistas que finalmente lograron agrupar la manada y llevarla completa hasta las calles de la villa.
El jurado, reunido en la tarde de ayer, estuvo formado por once miembros de distintas asociaciones taurinas, de caballistas y medios de comunicación de la localidad. Araúz de Robles recibió seis votos frente a los cinco de la ganadería Aurelio Hernando cuyos novillos se corrieron en el quinto y último encierro el jueves 4 de septiembre. Fue el voto número once el que decidió cuál las dos se llevaba el galardón en esta edición deshaciendo el empate.
El jurado valoró de forma positiva del ciclo de este año el acierto de disponer de bueyes en un camión en el traslado campestre, ya que este año se han utilizado en varias ocasiones acertadamente para reconducir las reses. Se destacó la buena labor que se ha realizado en los corrales en el momento de la suelta de los encierros y se habló del buen encabestramiento del ganado del ciclo.
También se destacó la buena labor realizada en la enfermería y el control del número de caballistas participantes.
En términos generales se valoró positivamente el desarrollo de los cinco encierros, aunque se oyeron voces críticas con la presencia de la ganadería Partido de Resina un año más.
La otra cara de la moneda, los aspectos negativos, todos coincidieron en subrayar el exceso de polvo en la salida de corrales y en el descenso de El Embudo. En ambos espacios se señaló la necesidad de regar para favorecer la visibilidad no solo del festejo por el público, sino a los propios caballistas participantes.
Apuntaron la falta de conocimiento entre los caballistas de las nuevas medidas en cuanto a la vía por la que bajar a los corrales, lo que hizo que algunos lo hicieran por la carretera de Cantalejo, espacio reservado a los vehículos.
La falta de acreditación de algunos caballistas y los cambios entre los que portaban el chaleco azul junto a los directores de campo fueron otros de los puntos resaltados. En cuanto a las acreditaciones señalaron el exceso de público en los corrales y en algunos templetes de las calles, reservados para prensa, sin contar con la acreditación necesaria.
El jurado debatió sobre la conveniencia o no de meter en el recorrido una res sola tiempo después de la entrada del encierro y sobre si era o no suficiente mantener el vallado cerrado para que el público sea consciente de que el encierro aún no ha concluido. A este respecto señalaron que los espectadores no son conscientes del peligro de permanecer o desplazarse por el recorrido cuando todavía quedan reses por entrar, máxime cuando se hace con menores.
