El Equipo de Gobierno municipal (PSOE e Izquierda Unida) aprobó en el pasado pleno una modificación presupuestaria por valor de 139 499,44 euros. Una medida rechazada y criticada tanto por el Partido Popular como por la concejala no adscrita Nuria Fernández y que generó un debate de más de 45 minutos.
El pleno comenzó con un minuto de silencio a petición del alcalde, Carlos Fraile, por el aniversario de la dana que asoló especialmente Valencia y por el último caso de violencia de género, registrado en Murcia.
Como tercer punto, la Concejalía de Hacienda llevó a pleno para su aprobación inicial una modificación presupuestaria para el ejercicio económico 2025 por crédito extraordinario, suplementos de crédito y transferencias de crédito. La concejala de Hacienda, Lucia Arranz (IU), calificó la modificación como «de carácter más técnico que político». «Su objetivo ha sido ajustar el dinero entre las diferentes partidas para que exista suficiente para hacer frente a los gastos que son necesarios acometer este año». Algo común en todas las instituciones en el décimo mes del año, al ser el último plazo para que entren en vigor antes de la finalización del ejercicio, manifestó. Se hace a estas alturas de ejercicio buscando que sea lo más ajustada posible: «ahora la visión es mucho más acercada».
En respuesta a las críticas del Partido Popular, acusó a este de intentar que cunda el pánico entre el pueblo con las cuentas. «Creo que el Ayuntamiento goza de una buenísima salud económica. Hemos demostrado que puede haber un perfecto equilibrio en aumentar las inversiones en el municipio a la vez que se goza de unas cuentas saneadas».
Partidas

Entre las más de 50 partidas suplementadas figuran varias de servicios básicos para hacer frente a grandes facturas «que desconocemos su importe pero su tendencia es a la alta». Algunas como las referentes a biomasa, agua potable o recogida de residuos. Como ejemplo Arranz expuso que el consumo en biomasa ha subido un 16 % con respecto al pasado año y cada factura mensual en invierno supone alrededor de 40 000 €.
En este sentido, Arranz afirmó que el Ayuntamiento está siendo más prudente que en 2024, con menor gasto corriente hasta el momento.
Otras partidas incluidas en la modificación presupuestaria que enumeró la edil de Hacienda fueron la de limpieza —por 16 344,54 euros— para adaptarse a la subida del nuevo pliego. También la relativa a arreglos viales, que incorpora 15 000 euros para mejorar la red municipal de agua cambiando varias llaves de paso. Y otros 8 000 se destinan a la modificación del proyecto de la piscina cubierta. La idea es actualizarlo y presentarlo a instituciones como el Consejo Superior de Deportes en busca de financiación para llevarlo a cabo. Estos dos últimos, el Ayuntamiento quiere acometerlos antes de que finalice el año.
Este dinero se ha retirado por una parte del IVA de los festejos taurinos y por otra del remanente de tesorería.
Un trabajo «minucioso» de la Concejalía de Hacienda y la Interventora, estudiando la evolución del gasto en los centenares de partidas del presupuesto del Ayuntamiento y comparándolo con años anteriores, según Arranz. «Todo ello con el objetivo de que exista una buena salud económica en el Ayuntamiento y todos los trabajadores y proveedores tengan asegurados sus pagos a tiempo».
Oposición

La concejala no adscrita Nuria Fernández argumentó su voto en contra de esta modificación porque gran parte era relativa a gastos corrientes y facturas imprescindibles que deberían estar previstas en el presupuesto. «Hay que presuponer que el coste de la vida y otros como la limpieza o la biomasa pueden subir».
Recordó que el Equipo de Gobierno ya había traído al pleno varias modificaciones presupuestarias a lo largo del año. «Los presupuestos deben tener un planificación, no una gestión a golpe de urgencia», dijo. Y añadió que se estaban haciendo modificaciones presupuestarias no para hacer nuevos proyectos sino para cubrir gastos esenciales. «Eso denota que el presupuesto no está bien realizado. En enero ya hablé en este sentido y creo que no está siendo realista. Había gastos infravalorados, el presupuesto desde el principio nació mal; esto es engañar a los cuellaranos».

Por el grupo del Partido Popular, el portavoz Daniel Martín también justificó su voto contrario a la «enésima modificación presupuestaria de este ejercicio». «Acumulan más de 600 000 euros en remanentes este año», dijo. Y añadió que estos ajustes se podrían haber hecho en la anterior modificación. «Utilizan esta modificación para maquillar gastos imponibles al Ayuntamiento, son modificaciones políticas en su conjunto». Además consideró escasas las inversiones dado el tamaño del Ayuntamiento.
También criticó que se dedujese dinero del IVA de los festejos taurinos «de unas cuentas que desconoce la ciudadanía. No sé si el señor Fraile tiene miedo de mostrar las cuentas de las fiestas». Además, afirmó que al inicio de la legislatura había 2.176.000 euros de remanentes y ahora quedan 1.558.000 euros. «En 2019 presumían de tener 3.300.000 euros de remanente y hoy queda menos de la mitad. Han dilapidado la mitad de los remanentes».
PSOE

Como portavoz del grupo socialista, el alcalde defendió que gran parte de la modificación respondía a ajustes de Intervención. «Es un presupuesto dinámico, vivo, con previsiones cambiantes; si no estaríamos paralizados», dijo. Remarcó que algunas de esas partidas eran para mejorar la red de agua y evitar averías como la ocurrida en septiembre además de ampliar la de Torregutiérrez. Y otras como la de la piscina climatizada, un proyecto con una inversión de 1.010.000 euros.
Recordó inversiones llevadas a pleno recientemente como las destinadas a la biblioteca o al coche y equipamiento de la Policía Local. «Son inversiones nuevas que se producen como consecuencia de la buena salud económica del Ayuntamiento y del rigor económico». Y situó la «desviación» en gasto corriente sobre el presupuesto en 100 000 euros sobre un presupuesto de un millón. A la vez que recordó que los impuestos «gordos» llevaban desde 2013 congelados o bonificados.
Respondiendo a la crítica de Martín sobre la dilapidación de los remanentes, lo calificó de falsedad. «Los remanentes de tesorería están en la calle: en el camión de la basura, la renovación de calles, parques, instalaciones deportivas, vehículos e inmuebles en los que se han invertido. Eso ha salido del remanente de tesorería, que es proporcional y se está utilizando de forma eficiente. Tanto que el Ayuntamiento de Cuéllar es de los mejores pagadores de esta comunidad autónoma». En este sentido anunció que se había firmado con una entidad bancaria un plazo fijo de 250 000 euros «porque lo permite la salud económica del Ayuntamiento». Y respecto al remanente defendió que si a la cifra actual de remanente se sumaba la del superávit resultaban los tres millones citados.
Fraile también recriminó al portavoz popular que sacase de nuevo el tema de las fiestas. «Este Grupo Popular, de cada diez escritos que presenta en el Ayuntamiento, seis son para hablar de Toros», dijo. «Que en una modificación presupuestaria de este nivel saquen ese tema denota su falta de compromiso con los vecinos de Cuéllar y su nulo argumento político». «Es una ansiedad lo que tienen con el tema de los toros».
Finalmente la modificación presupuestaria salió adelante con los votos a favor del Equipo de Gobierno y el rechazo de la oposición.
