La plaza de toros de Cuéllar fue el punto central de las actividades desarrolladas en el marco de la cuarta edición del Motorfest. Los casi 300 participantes disfrutaron de una completa jornada en la que las rutas, exhibiciones, sorteos y la música fueron los protagonistas, unidos al compañerismo que generan este tipo de encuentros.
Muchos fueron los vecinos de la villa y su entorno que se sumaron a las actividades organizadas y se acercaron a ver las motos y vehículos participantes.
Las rutas de campo y de carretera llevaron el ambiente del motor a la comarca y fueron muchos los que disfrutaron del vermú que acompañó a la cita. Este año, como novedad, los participantes y sus acompañantes pudieron compartir una comida de hermandad amenizada por una charanga.
Especial atención suscitó la exhibición de stunt de Rider 666 que se desarrolló en la avenida de Los Toros en la que el fuego y las acrobacias dejaron boquiabiertos a cuantos lo presenciaron.


