Pasear y aprender es ahora posible en el parque de la Huerta del Duque de Cuéllar gracias al itinerario botánico puesto en marcha por la concejalía de Medio Ambiente con la colaboración del artista local José María Yagüe.
Esta mañana ha tenido lugar la presentación del nuevo itinerario que ha contado con la presencia del alcalde de la villa, Carlos Fraile, el edil de Medio Ambiente, Tomás Marcos, el autor de las ilustraciones, José María Yagüe y el responsable de la empresa de diseño, ‘Mundi’.
Marcos ha recordado que ya llevan cinco años realizando actuaciones en ese espacio que “tiene muchísimo potencial, por lo que no será la última”, ha asegurado añadiendo que antes de verano se instalará una tirolina y una pista para bicicletas y patines.
El itinerario surgió gracias a la colaboración de Yagüe, retomando el jardín botánico que se creó en ese espacio en 1996 señalizándose las especies arbóreas más importantes, algo que se recuperó en parte en 2017.
El objetivo “es que este paraje que ya nos sirve de ocio, de actividad física… nos enseñe algo más de manera didáctica”. Así, se retoma el proyecto de jardín botánico colocando atriles, paneles y mesas interpretativas.
El edil de Medio Ambiente señaló que Yagüe se ha encargado de los dibujos y él de los textos junto al responsable de la empresa MdeMun, ‘Mundi’, que es quién ha diseñado los paneles y el folleto.
Paneles
Un panel principal explica el contenido del itinerario, detallando que hay dos mesas interpretativas que detallan las especies. En total se han instalado 52 atriles que corresponden a unas 55 especies, y una decena de ellos han sido rescatados de los que anteriormente estaban instalados.
Las dos mesas ofrecen una vista general de dónde se encuentran los árboles y cada uno de ellos cuenta con un atril en el que Yagüe ha reflejado alguna de sus características: frutos, hojas… junto a su nombre y nombre científico.
En la alberca de la higuera se ha recuperado un panel en el que se habla del agua y los espacios donde está ese agua: antiguos lavaderos, pileta de la Nao… y se ha querido también representar algunas de las especies de fauna más representativas, principalmente pájaros: petirrojo, avión común, golondrina u oropéndola, además de sapos mariposas, lagartijas o el gammarus especie que certifica la pureza de las aguas del espacio.
Marcos ha destacado que además se ha dado nombre a los objetos, a los paseos, a los lugares: paseo de La Alameda o de los Ailantos, muro del árbol del amor, calle de las Moreras, Fuente de los chorrillos, de los sauces, de la escalera…
Como novedad el edil ha dicho que los paneles cuentan con códigos QR que permiten descargar los textos en audio para escucharlos con tranquilidad mientras se disfruta del parque.
La visión del artista
“Largo, intenso pero también muy satisfactorio” ha dicho Yagüe que ha sido el trabajo que ha realizado en esta ocasión. Ha apuntado las dudas iniciales hasta que se delimita el enfoque del trabajo, aunque una vez hecha esa labor se trabaja más deprisa.
“La parte que más trabajo nos ha costado es definir lo que teníamos aquí, lo que queríamos contar y cómo eso se transmitía a la gente”, ha manifestado el artista. Para él ha sido un reto esa organización de la información y determinar en qué aspectos había que incidir y cómo contarlos.
Ahora ha dicho que conoce bien el parque “lo he tenido que dibujar y para poderlo dibujar hay que conocerlo y comprenderlo”, ha asegurado. Ha añadido que ha disfrutado realizando este trabajo “en un sitio al que tenemos mucho afecto todos los cuellaranos”.
Los paneles, ha señalado Yagüe, tocan también aspectos de historia como el uso de la alberca grande para patinar en invierno y para hacer espectáculos de batallas navales, conocidos como naumaquias, tal y como recoge el preceptor de los duques Hernán López de Yanguas. También sobre el molino de El Cubo o las huertas y árboles frutales que había también en ese amplio espacio natural.
El artista local ha afirmado que han tratado de transmitir todo lo que han recopilado “de una manera sencilla, simplificándolo todo lo posible, pero a la vez que sea enriquecedora y estimulante”.
Conocer el parque ha permitido a Yagüe descubrir elementos que desconocía como algunas albercas, la pila de la Nao, la presencia de los gammarus, la diversidad de especies… Asímismo, se sorprendió al conocer la intención que ya hubo de dotar ese espacio de variedad de árboles.
En la selección de los elementos de cada especie que ilustran los atriles, Yagüe ha apuntado que a nivel profesional intenta “transmitir un poco la esencia de cada una de las cosas”. Así, ha elegido los elementos diferenciales: el tronco, las hojas, el porte, el fruto…
En cuanto al próximo espacio natural de la villa que le gustaría representar, Yagüe ha señalado Las Lomas, a pesar de que a él le atraen más “los sitios salvajes y las espesuras”. “Son lugares que esconden sitios muy bonitos y unos miradores preciosos”, concluyó refiriéndose a ese espacio “entre la naturaleza y lo urbanizado”.






