El profesor Fermín de los Reyes muestra varias bulas durante las Jornadas de Investigación Histórica celebradas en Cuéllar.

El profesor Fermín de los Reyes muestra varias bulas durante las Jornadas de Investigación Histórica celebradas en Cuéllar. | Foto: Gabriel Gómez |

El trabajo previo realizado con las bulas (incunables del siglo XV) halladas en la tumba de Isabel de Zuazo en la iglesia de San Esteban de Cuéllar llevó al doctor en filología hispánica y experto en imprenta y documentación, Fermín de los Reyes, a plantearse el realizar una publicación divulgativa sobre todas las bulas. Así se lo transmitió a Gonzalo Santonja, Director del Instituto Castellano y Leonés de la Lengua, quien aceptó la propuesta. La elección de Cuéllar como sede de las Edades del Hombre ha modificado el proyecto, por lo que el libro será más amplio, según señala el propio De los Reyes.

El trabajo estudia las bulas desde distintas perspectivas, siempre como productos salidos de la imprenta, así De los Reyes señala  “estoy intentando averiguar dónde y quién las imprimió, tarea compleja tanto por las dificultades de análisis como, a veces, por el estado de conservación de algunas de ellas”, unas bulas que afirma tienen un contenido y finalidad, muy variados.

Bula Cofradía de Segovia

Bula Cofradía de Segovia. | Foto: Fermín de los Reyes|

En la publicación serán estudiadas todas, incluso los fragmentos. “No me olvido del significado de las bulas en aquella época en que había una gran conciencia de la muerte y de la necesidad de prepararse para ella, por lo que los fieles las adquirían con el fin de liberarse de ciertas penas”, afirma De los Reyes. “Aquí entran la figura de Isabel de Zuazo, muestra de la mentalidad de su época, y las prácticas mortuorias que aconsejaban acompañarse de estos y de otros objetos en la sepultura, en el paso al más allá”, añade.

Por otro lado el autor manifiesta que “además de su importancia espiritual, (las bulas) también fueron una importante fuente de financiación para las instituciones eclesiásticas y la Corona, lo que implica un complejo entramado de personas y de actuaciones que, como ocurre con cualquier otra empresa, lleva a la picaresca y a una regulación progresiva”. Todos estos aspectos se tratarán en el libro, así como la importancia de esta colección, una de las más importantes que se conocen.

“Además de su importancia espiritual, (las bulas) también fueron una importante fuente de financiación para las instituciones eclesiásticas y la Corona”De los Reyes subraya que el conjunto de bulas llama la atención por su cronología (1484 a 1536) y también por su variedad, “pues las hay de Cruzada, para el hospital y catedral de Santiago de Compostela, catedral de Segovia, monasterio de Montserrat, guerra contra los turcos en Rodas, cofradía del Corpus Christi, Orden de la Santísima Trinidad…”.

Entre todas ellas él destaca “las bulas para la catedral de Segovia que, además de ser hasta ahora desconocidas, nos muestran algunos momentos importantes de su historia”. Por ejemplo destaca, las incunables, “con siete ejemplares, servían para financiar el sagrario y la obra de la catedral; luego están las tres ediciones que se publicaron para la construcción de la nueva catedral, tras la destrucción de la antigua en la guerra de las Comunidades”. Señala también que algunas  tienen curiosos grabaditos de San Frutos y del martirio de San Valentín y Santa Engracia. “Se encargó la publicación de algunas a un vecino de Ávila con el que tuvo que pleitear el cabildo para que entregaran más de medio millón de maravedíes”, anota como curiosidad.

 

La publicación

La publicación se realizará en la colección “Libros singulares”, la que se inició con el facsímil del Sinodal de Aguilafuente, por lo que su principal objetivo es la divulgación, “que cualquiera que tenga una mínima curiosidad la adquiera a un precio asequible”. Contendrá la reproducción de todas las bulas, así como la transcripción de aquellas que están completas para que se puedan leer con más facilidad.

El libro va a poder conseguirse en las librerías, en la exposición de las Edades del Hombre, en el Ayuntamiento de Cuéllar y en la Diputación Provincial, con la idea de que tenga la máxima difusión.

Bula de Álvaro de Castro.

Bula de Álvaro de Castro. |Foto: Fermín de los Reyes|

En el libro, De los Reyes cuenta con la colaboración de Susana Vilches, recién nombrada académica de San Quirce, con las transcripciones de las bulas, tarea compleja que requiere de conocimiento y minuciosidad. Ya realizó la transcripción al castellano moderno del Sinodal de Aguilafuente y ha elaborado otros dos libros con él.

El  Instituto Castellano y Leonés de la Lengua es el encargado de la edición y cuenta con la colaboración de la Fundación Las Edades del Hombre, de la Diputación Provincial y del Ayuntamiento de Cuéllar.

A juicio de De los Reyes el conjunto de las bulas de Cuéllar es uno de los más importantes conservados en España, ya que ha aportado varias ediciones incunables y post-incunables (entre 1501 y 1520) hasta ahora desconocidas. Además, la mayor parte de ellas son ejemplares únicos en el mundo, lo que las da un especial valor. “Nos hablan de la preocupación de Isabel de Zuazo y de su marido, Martín López, por la muerte y por su salvación, algo común en su época, si bien ellos nos dejaron este valioso testimonio”, concluye el autor.