Unas 150 personas participaron anteayer en los Paseos de San Francisco de Cuéllar en la concentración informativa convocada por la plataforma Stop Biogás Cuéllar. Una cita en la que desde la plataforma se expuso de forma detallada la situación que se vive en torno a la proliferación de plantas de biogás en el medio rural en España, Castilla y León en Segovia y en la propia comarca cuellarana.
Los integrantes de Cuéllar Stop Biogás contaron con el apoyo de compañeros de la Plataforma Cantalejo Saludable y el de representantes municipales con la presencia del propio alcalde, Carlos Fraile, junto al concejal de Medio Ambiente, Tomás Marcos, quien fue el encargado de cerrar el acto con su intervención. Entre los asistentes también se encontraban algunos vecinos de la plataforma de Pinarejos.
Jorge Calvo abrió el acto dando la bienvenida a los presentes e iniciando el acto informativo partiendo desde la propia definición de biogás para después dar datos sobre el biogás en Europa, en España, Castilla y León la provincia de Segovia y finalmente en la comarca cuellarana.
«Son muchos los macroproyectos de biogás y biometano que se han empezado a ver en España y están contribuyendo a la invasión silenciosa de la España rural. La España abandonada por las administraciones, vacía, vaciada y vacilada«, dijo.
Por qué en Segovia
Calvo apunto como en Segovia se produce lo que llamó «la tormenta perfecta» al unirse un conjunto de circunstancias que propician la proliferación de estas plantas: «Una provincia fundamentalmente agrícola y ganadera. Residuos orgánicos. Mucho suelo rústico. A veces devaluado o abandonado. Agua. Carreteras. Baja densidad de población. Y acceso potencial a infraestructuras energéticas a través de la red de gasoductos».
Detallo como en la provincia han surgido hasta una veintena de proyectos de plantas de biogás: nueve en Cuéllar, una en Pinarejos, otra en Navalmanzano, otra en Carbonero el Mayor, dos más en Yanguas y Roda de Eresma, otra en Valverde del Majano, en Villacastín, una en Cantalejo, en Valdesimonte, en Muñoveros, en Turégano y en Navas de Oro.
Además, no muy lejos, en la provincia de Valladolid hay proyectos en: Cogeces del Monte, Fompedraza, Olmedo, Pedrajas de San Esteban, Pozal de Gallinas, La Cistérniga y Ataquines, además de otras en municipios de Ávila, Burgos y Soria.
En total señaló que hay más de 30 proyectos de macroplantas de biogás en fase de información pública, y otros tantos más cuyas empresas ya han mostrado interés.
En Segovia, Calvo apuntó que su capacidad conjunta declarada asciende a 2.854.000 toneladas anuales de residuos: purines, estiércol, restos agroganaderos, lodos de depuradora, animales muertos y descartes de matadero. «Esto equivale a 18 toneladas de residuos anuales de entrada por cada uno de los habitantes de la provincia. Unos 50 kg de mierda al día por habitante», explicó. Indicando que eso «se traduce en más de 1.500 camiones diarios yendo y viniendo con los residuos de entrada y de salida desde las plantas».
El portavoz de la plataforma cuestionó si la provincia produce residuos suficientes para alimentar todas esas plantas.
Concluyó su intervención manifestando «¡No al negocio del biometano en Cuéllar! ¡Ni en tu pueblo ni en el mío!«, esta última frase se ha convertido en el eslogan de la plataforma y se escuchó varias veces durante el acto que duró algo más de una hora.
Manifiesto
Varios miembros de la plataforma dieron lectura al manifiesto que comenzaba señalando que Cuéllar es «quizá uno de los pueblos de España más acosados por el negocio del biogás», Así, hacía referencia a los nueve proyectos presentados en el municipio. «De los que tres se encuentran en fase de información pública y una de ellas cuenta con una Declaración de Impacto Ambiental favorable, por parte de la Junta de Castilla y León», según apuntaron.
«En conjunto, pretenden gestionar alrededor de 650.000 toneladas de residuos al año«, apuntaron. Unos residuos que no desaparecen, sino que se transforman en gas y digestato. Un digestato que según los propios proyectos, se va a verter “en los campos de cultivo de la zona”. Algo que genera muchas dudas en la plataforma.
«Se nos presenta el biometano como una solución limpia, renovable y circular. Pero eso no es así», señalaron, añadiendo que no es renovable, no contribuye a la independencia energética ni es circular».
Caso de Cuéllar
«Hoy alzamos la voz desde Cuéllar porque lo que aquí ocurre afecta a toda la comarca», afirmaron, indicando que «ninguna población debería cargar de forma desproporcionada con los impactos de un negocio cuyos beneficios se distribuyen lejos de ella».
«Pedimos a nuestros representantes públicos que defiendan el interés general y que no permitan que la falta de planificación se convierta en un hecho consumado», clamaron en la concentración, pidiendo a la ciudadanía «que se informe, participe y se implique».
«No queremos ni una, ni dos, ni tres, ni cuatro macroplantas. No queremos que el agua y el suelo paguen el precio de un modelo industrial que no reduce el problema de origen», dijeron.
Calvo señaló que la modificación de las normas urbanísticas «es a única baza de los ayuntamientos para finalizar este problemón».
Una modificación de normas que se trata de realizar en Cuéllar y sobre la que el edil de Medio Ambiente no quiso avanzar nada en su intervención, remitiendo a esta próxima semana para conocer los detalles de la que se llevara al pleno de la villa del próximo jueves 29 de octubre. Manifestó que han realizado «un documento muy potente» y reafirmó la posición del Ayuntamiento del lado de los vecinos y de la plataforma.
Marcos dio cuenta de los pasos que se han dado desde el Ayuntamiento y cómo desde la administración regional no se les ha tenido en cuenta. «Hoy en Cuéllar la gente no es consciente de lo que se nos viene encima», dijo el edil decidido a luchar «con las armas que podamos contra esto».




