La Huerta de la Alegría y su entorno se convirtieron ayer en un espacio de disfrute y diversión con la pantalla gigante instalada por el Ayuntamiento para ofrecer la final del Mundial que enfrentó a las selecciones de España y Argentina.
Los colores de la equipación de la selección española dominaron el espacio que contó con dos barras para dar servicio de bebida y comida a los asistentes. Unos asistentes que llenaron la Huerta de la Alegría y también sus aledaños fundiéndose con los que seguían el encuentro en un establecimiento hostelero cercano. Así la avenida de Los Toros se cortó al tráfico para garantizar la seguridad de los asistentes, un corte que se mantuvo durante la celebración posterior al triunfo de La Roja 1-0.
Entre los asistentes y ataviado con la camiseta de España se encontraba el alcalde de la villa, Carlos Fraile, así como otros miembros del Equipo de Gobierno y de la oposición que quisieron disfrutar con el resto de vecinos y visitantes este evento.
Al finalizar el encuentro los cánticos, petardos, bengalas y tracas se pudieron escuchar en todo el municipio. Hubo quien alargó la celebración hasta entrada la madrugada.














