El coordinador del CD Cuéllar y concejal del PP, Daniel Martín, sale al paso de las declaraciones del Equipo de Gobierno en las que se refería a su “doble vertiente” como concejal y directivo del club deportivo y también a la politización en las demandas de ese club. Así, defiende su ‘honor’, ‘valía’ y pasión por el deporte en un comunicado.
Este es el texto íntegro del comunicado remitido por Martín:
“Cuando una persona traslada al terreno personal una cuestión deja a las claras que no tiene argumentos para rebatir el asunto que se está analizando. Me apena ver como un equipo de Gobierno íntegro, siete personas, dan una rueda de prensa en la que los únicos argumentos que ofrecen hayan sido ataques directos hacia mi persona.
Considero que hay asuntos más trascendentes para el municipio que lanzarse con esas ofensivas hacia un vecino. Sí. Empadronado, con una vivienda propia, y que reside en la localidad, y a la que regresa día tras día después de trabajar porque ha decidido apostar por vivir en Cuéllar. Ojalá muchos pudieran decir eso.
No me gusta el papel de víctima, soy un personaje público y lo reconozco. Lo soy porque quiero, y la profesión que he ejercido me ha hecho estar siempre visible, y ahora también. Desde hace muchos años he dedicado mi tiempo a los demás, los que me conocen saben que siempre que se me ha solicitado colaboración no he dudado un segundo en entregar mi tiempo. Me daba igual la entidad, la asociación, o el tiempo que dejase de mi vida, o de mis amigos o familiares, para tal fin.
Llevo casi dos décadas de mi vida, más de la mitad, ligado al CD Cuéllar Balompié, al que dedico horas, días, semanas, meses con el único objetivo de que el fútbol pueda practicarse de manera federada desde una edad temprana. Es el único fin que me mueve y no es un ‘hobby’, es algo más. Tengo mi trabajo y mi pasión por este deporte me lleva a ocupar el resto del tiempo en ello. Por fortuna contamos con un equipo fiel de personas que tienen una mentalidad similar y dedican su tiempo a formar personas y jugadores en detrimento de pasar horas con amigos o familiares. Y voy más allá. Tenemos, sigo hablando en plural, un equipo más amplio que lo forman los jugadores y sus familias, y en un nivel superior los patrocinadores. Todos ellos confían en nosotros; en mi persona; en el resto; en definitiva, en el club. Confianza sí, una palabra que este club se ha ganado desde hace casi 25 años, y en especial desde el año 2022 cuando decidimos lanzarnos a sacar la cantera. Creo que es la mejor decisión que se tomó por encima de ascensos, de campeonatos… Y esa semilla ahora pretenden enterrarla de una manera rastrera, mezclando política y deporte, algo que el que suscribe esta nota ha tratado de separar en todo momento. Todos en la vida podemos ser muchas cosas, lo primero personas, lo segundo tenemos un trabajo, en mi caso en el ámbito de la comunicación ahora institucional, y tenemos muchas aficiones, en mi caso el fútbol. Pero también otros deportes. Resulta ruin, cuanto menos, pensar que yo he tratado de politizar este asunto que si no hubiera sido por mí hubiera estallado antes. He apelado al consenso siempre, pero para algunos el diálogo parece ser una quimera. Pertenezco desde hace años no a un club, sino a varios. Pago mis cuotas de asociado en diferentes colectivos no solo de Cuéllar, sino de otros lugares, y ejerzo una labor altruista sin esperar nada más a cambio que la actividad o lo que se organice salga adelante.
Mi motivación al entrar en política en el año 2023 no era otra que aportar desde dentro de las instituciones mi valía profesional y tratar de impulsar Cuéllar a todos los niveles. No estaría mal encaminado cuando las dos principales formaciones políticas me llamaron a mí para formar parte de sus equipos. Los que me conocen saben que me desvivo por mi trabajo y en ningún momento he tratado de aprovechar mi condición de concejal para beneficiar a ningún colectivo, entidad o club. A las pruebas me remito si ven las mociones, ruegos o solicitudes que he realizado.
Hay concejales que forman parte de colectivos, entidades o clubes, sin que se cuestione su vinculación a ellos, como sí se ha hecho de mi persona públicamente en varias ocasiones. No hace falta tener un cargo interno en ellas para ejercer una serie de funciones. No existe ninguna incompatibilidad por ser edil y estar en una asociación. Sí lo sería si tuviese la capacidad, dentro de un equipo de Gobierno, de poder beneficiar con ayudas, subvenciones, o decisiones, a un colectivo por formar parte de él. No mezclen la ética con el derecho según les conviene.
¿Podría ser únicamente entrenador de un equipo de fútbol, de dos, de tres, y la situación sería diferente? Para nada. Han buscado una afrenta personal y han pinchado en hueso porque soy una persona transparente, que no tiene un trasfondo político en esta polémica que PSOE e Izquierda Unida, sí, ambas formaciones, han creado hacia mi persona para provocarme un desgaste personal y político. No me van a amedrentar, voy a seguir peleando desde el respeto por sacar adelante un proyecto personal y de club, sin ánimo de lucro, y que el único fin que me mueve es la satisfacción de ver a los niños y niñas practicar el deporte que han elegido. Si eligieran otro porque en Cuéllar los hay, también lo valoraría positivamente mientras practiquen una actividad física. Puedo afirmar que es el mismo pensamiento de todos los integrantes del club, casi 30 personas entre directiva y cuerpo técnico que dedican su tiempo para que los 170 jugadores y jugadoras puedan únicamente preocuparse de entrenar y jugar, aunque a veces no sepan ni donde.
Los ataques sobre la falta de planificación, sobre el material, o sobre el uso correcto o incorrecto de la instalación, pueden preguntar al presidente del CD Cuéllar Balompié y no tendrá problema en sentarse a hablarlo en el foro adecuado, no en comunicados cruzados. No debe ser un estilo de un Ayuntamiento hacia ningún colectivo que apuesta por una actividad, en este caso el deporte. Y han cruzado esa línea roja hacia el club, hacia sus integrantes y hacia las familias que libremente eligen estar dentro del club.
Las mentiras tienen las patas muy cortas, y de nuevo como se hizo en el primer comunicado del Ayuntamiento, imperan las falsedades en las palabras que después salen publicadas. Hay una decena de ayuntamientos de la comarca que han ofrecido sus instalaciones para que el club al que aluden pueda seguir entrenando. Todos han abierto sus puertas para intentar hacer encaje con sus clubes, especialmente el caso de Íscar, a cuyo ayuntamiento llamó el alcalde de Cuéllar a petición del club para que pudiéramos acudir allí. El CD Cuéllar llamó al CD Íscar, que accedió a ceder medio campo para sus entrenamientos y como la propiedad es municipal se requirió la conversación entre Ayuntamientos. Esa es la única verdad. Y alternativa no es jugar en la cancha del fútbol sala, un espacio público, abierto, y a disposición de todos los vecinos.
Aunque sea una persona pública los que me conocen saben que no me gusta el protagonismo. Y esta será mi única valoración sobre este asunto porque he creído razonable salir a defender mi honor, mi valía y sobre todo mi pasión. Voy a dedicarme en cuerpo y alma a lo que me gusta, aunque a algunos no les agrade este deporte. Me abruma la cantidad de mensajes públicos y privados que me han llegado para darme su apoyo y sobre todo para decir que continúe impulsando el fútbol en la localidad. ¡Gracias!
Lo fácil sería echarme un lado, dedicar multitud de horas a la semana a otros asuntos, pero yo decido en lo que invierto mi tiempo y mientras mi trabajo me lo permita, el fútbol, y espero y deseo que sea en Cuéllar pese a las dificultades, ocupará mis horas.
“No puedes vencer a quien nunca se rinde””.
