Los cuellaranos han tenido hoy una nueva cita con el Niño de la Bola por las calles del casco antiguo del municipio.
Pasadas las 17.30 horas la imagen abandonaba la iglesia de San Miguel portada en andas por el mayordomo, Alejandro Villahoz, y otros niños que le han acompañado en ese momento. El sonido de la Marcha Real acompañaba esa salida para dar paso a otras piezas típicas de esta procesión que cada año se repite en Año Nuevo y Reyes. La imagen vestía hoy su traje en beis y oro.
Poco a poco se han ido sumando danzantes y devotos a la procesión que ha ascendido por la calle Colegio, Mercado del Pan y calle Palacio hasta la iglesia de San Esteban, sede original de la imagen del Niño y templo al que se accede en cada procesión. En esta ocasión el rezo de la oración del Niño de la Bola ha estado precedido del canto de un villancico original de Pinarnegrillo y muy similar al de la imagen cuellarana. La iniciativa ha partido de los Hermanos Ramos y Eugenia Santos.
El frío ha acompañado el recorrido intensificándose según transcurrían los actos.
Desde San Esteban la procesión ha continuado hacia el arco de San Martín, dejándolo a la derecha para descender por las calles Duque de Alburquerque y Morería hasta la plaza Mayor.
Los asistentes se han ido sumando a medida que la procesión avanzaba.
Los acto han concluido en el interior de la iglesia de San Miguel donde permanecerá la imagen hasta el Año Nuevo de 2027.








