Fuencisla Álvarez presentó su libro “Las danzas de palos en la provincia de Segovia. Estudio etnomusicológico y repertorio de dulzaina”, editado por el Instituto de la Cultura Tradicional Manuel González Herrero,

El acto fue conducido por el presidente de la Diputación, Francisco Vázquez,  que estuvo acompañado por la diputada de Cultura y Turismo, Sara Dueñas,  y Rodrigo Peñas puso la nota musical con su dulzaina y el grupo de danzas de Tabanera bailó varias piezas

Entre los asistentes, caras muy conocidas del mundo musical segoviano, los alcaldes de Palazuelos de Eresma y Valleruela de Pedraza, Jesús Nieto y Gregorio Enebral respectivamente; y los miembros del consejo asesor del Instituto de la Cultura, Luis Martín y Carmelo Gozalo.

Fuencisla Álvarez recoge en este libro las danzas de palos existentes en treinta localidades de la provincia que ha recorrido durante la última década. En el entorno de la capital: Basardilla, Bernuy de Porreros, La Lastrilla, Revenga y Tabanera del Monte. En la zona de la sierra: Arcones, Castroserna, Gallegos, Orejana, Torre Val de San Pedro, San Pedro de Gaíllos, Valleruela de Pedraza, La Matilla y Valleruela de Sepúlveda. Y en el llano: Aguillafuente, Armuña, Bernardos, Cantalejo, Caballar, Cabezuela, Carbonero el Mayor, Carrascal de la Cuesta, Escarabajosa de Cabezas, Fuentepelayo, Lastras de Cuéllar, Mozoncillo, Muñoveros, Sauquillo de Cabezas, Torreiglesias y Veganzones.

Licenciada en Historia y Ciencias de la Música en 2005, Fuencisla se diplomó en Educación Musical en 1996 y  accedió un año después al Cuerpo de Maestros de la comunidad de Madrid en la especialidad de Música.

Su interés en las danzas de palos surgió como un trabajo obligatorio en la asignatura de Etnomusicología en la Complutense. A su profesora, Victoria Eli Rodríguez, le gustó su trabajo y le animó a que lo continuara.

Fuencisla ha visto palotear desde la mañana de San Juan en Tabanera del Monte hasta el atardecer de Basardilla en su pregón de San Bartolomé; desde el frío de las Candelas de Aguilafuente hasta el calor de San Pedro en Sauquillo de Cabezas o las primeras lluvias de otoño de Caballar; desde Lastras de Cuéllar hasta Revenga y desde Castroserna de Abajo hasta Armuña.

Fiestas, certámenes, semanas culturales, homenajes y encuentros de dulzaineros le han permitido recoger directamente 220 piezas. A ellas se suman otras 48 que le han aportado los dulzaineros, cuya contribución ha resultado imprescindible para que este libro viera la luz. Un agradecimiento que quiere personalizar en Demetrio García “de la Matilla”, por ser el único que queda vivo y en activo de la generación de los años sesenta y setenta, y cuya imagen difuminada sirve de portada de la publicación.

El libro incorpora cuatro cds con un total de 268 piezas que los dulzaineros tocan acompañando las danzas de palos de esas treinta localidades en la que la tradición se conserva en activo. Se trata no obstante solo de una parte de las llamadas danzas rituales existentes en la provincia y que muy bien podría ser el objeto de la continuación del trabajo de Fuencisla Álvarez.