La plaza Mayor de Lovingos volvió a convertirse ayer en Belén en la recreación del belén viviente. Medio centenar de vecinos de todas las edades se implicaron en dar vida a los personajes que regentaban los puestos: de castañas. panadería y bollería. de chocolate. de sopas de ajo, chorizo asado… Así los visitantes pudieron hacer frente al frío degustando los productos que se ofrecían.
No faltó el misterio, los pastorcillos, las lavanderas y la llegada de los Reyes Magos.
La preparación comenzó por la mañana con el adorno del árbol navideño y la ambientación de los puestos. Las figuras de madera talladas por José Luis García, vecino de la entidad local.
Vecinos y visitantes disfrutaron de una nueva edición de este belén con el que se contribuye a crear lazos entre todos ellos.
La Asociación El Torreón y el Ayuntamiento son los promotores de esta actividad. Entre ella se encontraban




