Miércoles, 12 de Agosto del 2020

El Mirador

Los dos pardillos

|Por Pablo Quevedo| Antes de las seis de la mañana, el amigo Alfonso y un servidor ya estábamos los primeros ante los ventanales de las taquillas. Levantaba una madrugada sin relente, en vísperas del 40 de mayo. Era la primera vez que estos dos casi imberbes, a los que se veía de lejos el pelo de la dehesa, iban a asistir a un festejo en la catedral del toreo, la

Coplas de ciego

|Por Francisco Salamanca| Cómo brillan las farolas cómo lucen las aceras pensándolo bien, espera, este pueblo está que mola. Bancos recién pintados columpios de mil colores, Cuéllar está alucinado, ni de purín hay olores.  Las calles se han repintado arcenes de rojo vivo, flores donde hubo cardos donde broza, lucen lilos. Como un hada madrina alcalde varita en mano, cual Midas toca y, ¡atina! lo malo convierte en sano. ¿Mas…,

La propiedad privada

|Por José Luis G. Coronado|  En vísperas de las elecciones generales del 1982, las encuestas apuntaban claramente la posibilidad de que ganaran por primera vez los socialistas. En una charla de barra, en el casino de la calle de Santa Cruz, alguien le comentó tal circunstancia a Basilio de la Torre, importante terrateniente local y hermano de la eximia poetisa. “Tatito”, que así se conocía en el pueblo al importante

Diálogo de sordos

|Por José Luis G. Coronado|  El tío Esgueva era un cuellarano singular del que se contaban historias pintorescas que tenían que ver generalmente con el mundo del toro. Había sido subalterno muchos años y su carrera había sido irregular, dicen que porque la viveza de su genio le enfrentaba a menudo con los maestros. Cuando se retiró, yo le recuerdo hasta muy mayor de asesor de la presidencia en las

El referéndum

|Por José Luis G. Coronado|   En estos días en los que la batalla dialéctica está centrada en torno a si procede o no refrendar por el pueblo la continuidad de la monarquía, me ha venido a la memoria la frase que pronunció un vejete cuellarano en la taberna de Renedo con motivo del referéndum sobre la sucesión a la Jefatura del Estado de 1966. Después de manifestar que no

Mamá

|Por Mónica Rico| En la villa en la que el tiempo parece paralizarse cuando ocurren grandes eventos, como es el caso de las fiestas de los encierros, el pasado fin de semana se ha celebrado la Feria Comarcal, una gran cita, también grande en duración. Cuatro días de intensa actividad que sitúan a Cuéllar en el calendario provincial, lo que no es fácil. Pero no, esta vez no voy a

El Negocio de la Luz

|Por Julia Montalvillo| Decir “yo veo los documentales de la 2” es interpretado habitualmente como que lo que ves es “Sálvame”, pero lo digo en serio “yo veo los documentales de la 2” y el sábado 14 de marzo vi uno sobre las bombillas y el negocio que son. Thomas Alva Edison fue el primero en patentar una bombilla incandescente de filamento de carbono el 27 de enero de 1880,

Yo acuso… también

|Por José Luis G. Coronado| Una carta abierta de Emilio Zola (1840-1902) al presidente francés M. Félix Faure fue publicada bajo el título de “J´acuse…” en la primera plana del diario L’Aurore, el 13 de enero de 1898. Es la siguiente: “Yo acuso al teniente coronel Paty de Clam como laborante —quiero suponer inconsciente— del error judicial, y por haber defendido su obra nefasta tres años después con maquinaciones descabelladas

El impostor

|Por José Luis G. Coronado| El escritor extremeño Javier Cercas, tras el gran éxito de sus novelas “Soldados de Salamina”, basada en el fusilamiento fallido del poeta falangista Sánchez Mazas, y “Anatomía de un instante”, donde disecciona el intento de golpe de Estado del 23-F, acaba de publicar “El impostor”, cuyo núcleo narrativo gira en torno a la biografía tramposa de un personaje singular: Enric Marco. Yo conocí y traté

La calle Real

|Por José Luis G. Coronado| Las mejores definiciones de patria no las han hecho los políticos, sino los poetas. De entre todas ellas, la que yo prefiero es la de Rainer Maria Rilke: “La verdadera patria de un hombre es su infancia”. Cuando ya empiezo a vislumbrar en el horizonte la última vuelta del camino, como tituló Baroja sus últimos años, uno vuelve a las primeras páginas del libro de