Lunes, 27 de Mayo del 2019

El Mirador

Degenerando

|Por José Luis G. Coronado| En una de mis noches bohemias por el Madrid canalla, cuando frecuentaba asiduamente las tertulias taurinas de Viña “P” o del café Alemán de la Plaza de Santa Ana, escuché de boca de un ocurrente mozo de espadas gaditano la siguiente gloriosa y aleccionadora anécdota. A raíz del nombramiento de uno que había sido peón de brega para Gobernador Civil de una provincia andaluza, no

Antonio de Cuéllar

|Por Gustavo Gómez| ¿Qué llevó a uno de Cuéllar a embarcar con Colón en la Santa María? Es difícil de explicarlo. Seguramente, historiadores e investigadores serán capaces de dar luz a este pasaje de la historia de nuestro admirado antepasado. Estamos hablando de Antonio de Cuéllar. Personalmente, no tenía constancia de él hasta que visité la Expo de Sevilla, en 1992. Allí, en la lograda reproducción a tamaño real de

Sublevación inmóvil

|Por José Luis G. Coronado|  Conozco un pueblo. No lo olvidaré. Ay, en mi tierra sin ventura, no olvidaré a mi pueblo.  A. Gamoneda Desde hace ya unos años, yo ya no voy a Cuéllar, me llevan. Debe ser porque quien me cuida tiene miedo de que en alguno de esos viajes esporádicos me quede adherido a la procacidad serena de las sombras, me tienda a soñar en el rincón

Pasado, presente y futuro

| Por Mónica Rico | La sangría en los medios de comunicación afecta también a las zonas rurales. Y el medio rural, ya de por sí tan denostado por los políticos de administraciones no municipales, se hacen un poquito más pequeños, más invisibles. El pasado mes de marzo pudimos ver como en Cuéllar se prescindía de grandes profesionales y con una larga y dilatada carrera. Todo parecía que porque sus

Macondo

| Por F. Cardaba | Gabriel García Márquez nos ha dejado estos días, o sea, ha dejado de hacer su oficio que era la escritura. Y yo, que casi nunca había hecho el propósito de escribir, voy y me pongo a ello. Curioso… Unos lo dejan, otros lo retoman. Como si las palabras tuvieran que seguir el curso de los ríos del lenguaje. Y no es que pretenda mágicamente continuar

La mejor noticia

| Por Pablo Quevedo Lázaro (periodista) | La aparición de un nuevo medio de información exclusivo para la comarca de Cuéllar, nacido en esta villa segoviana, puesto en marcha por dos jóvenes emprendedores de la localidad, con la colaboración de una amplia representación social, es la mejor noticia que hemos recibido en nuestro entorno en los últimos meses. En un momento tan complicado para el sector de la comunicación, con

Buena noticia

| Por Ángel Carlos Hernando | esCuellar.es constituye una buena noticia. Por varios motivos. Primero por su carácter emprendedor y novedoso en nuestra localidad y segundo porque trata de hacerse sitio en el panorama informativo de la propia villa y la comarca. Lo que nunca está demás. No es fácil, en los tiempos que corren, iniciar nuevos proyectos que, a parte de servir como medio de vida, te ayuden a crecer y

Cambiar la sociedad

En apenas ocho días, los españoles, en la mayoría de los pueblos de nuestra geografía, volvemos a las urnas. No olvidemos que, a pesar de que muchos de los que ejercerán este derecho, siempre han vivido en democracia, no hace muchas décadas éste no era posible. Tenemos la opción de elegir a aquellos representantes, que bajo mi punto de vista, más influyen en nuestro destino. Al menos en la inmediatez del

Entre sainete y entremés

|Por Francisco Salamanca| El gimnasio del colegio La Villa navega cual género teatral mayor, entre el drama y la tragicomedia, alcanzando sus actores interpretaciones grotescas que rayan el sarcasmo y superan la parodia. Actores en escena que tratan de alcanzar la gloria en una obra cuyos actos superan ya los de La Celestina, actores sobre un escenario diseñado para su prestancia, alejados del populacho, que esperamos cada intermedio para regocijarnos con

El cosaco

|Por José Luis G. Coronado| Yo debía andar por los catorce o quince años cuando, refugiado del bochorno de una tarde de agosto, frente a un granizado de limón, rendía visita a una señora entrañable de la buena sociedad cuellarana, sabiendo que, como en ocasiones anteriores, iba a referirme alguna sabrosa historia de la villa que ella misma decía haber vivido o que le habían contado de primera mano y