Miércoles, 05 de Agosto del 2020

El Mirador

Con mucho consenso

Hace algunos años ya, se ha instalado en pequeños círculos de conversación, la idea de un cambio en la fecha de nuestras fiestas patronales. Un debate que carece por completo de datos objetivos que aconsejen tal idea. El argumentario que provoque recelo al respecto puede ser extenso. En principio convendría saber quién o qué origina la controversia y por supuesto con qué fines. Evidentemente como seres humanos, nuestro carácter social

Preguntas sin respuesta

|Por Julia Montalvillo| ¿Porqué en vez de Reina de las Fiestas o Corregidora no tenemos Rey de las Fiestas o Corregidor? ¿Es que no estamos todos por la igualdad de oportunidades? Y más aún ¿Porqué tienen que ser siempre jovencitas las elegidas? ¿Por qué no se elige a personas que por su edad representen al sector de edad mayoritario?, va a ser que la mediana edad no luce y lo

“Reconciliatio”

|Por Mónica Rico| Una vuelta a la amistad o a la concordia. Una reconciliación. Eso es lo que propone la candidatura cuellarana para albergar la exposición de arte sacro Las Edades del Hombre en el año 2016, y tal vez eso mismo es lo que conseguiría Cuéllar. Una reconciliación con los visitantes, con el turismo, con ocupar el lugar que como villa llena de patrimonio cultural se merece. Pero, sobre

Crónica de sociedad

|Por José Luis G. Coronado| Estamos en los albores del siglo XVI, en Cuba. Sentados a la sombra en el porche de un bohío con techo de guano, dos cuellaranos de alcurnia, ante sendas jícaras de vino castellano, se dejan mecer por la nostalgia de su lejano pueblo mientras hacen recuento de sus andanzas y hazañas: Se trata de don Diego Velázquez, el Adelantado, y don Cristóbal de Cuéllar, contador

Una colección de fuste

| Por Pablo Quevedo Lázaro.| La sala de exposiciones de Las Tenerías acoge durante estos meses de julio y agosto lo que considero uno de los grandes eventos culturales y artísticos que están teniendo lugar en la villa de Cuéllar a lo largo de este verano, una pequeña muestra de la colección de dibujos y pinturas de Noé Quintanilla Senovilla. Estamos ante una exposición de arte de envergadura, con obras que

Degenerando

|Por José Luis G. Coronado| En una de mis noches bohemias por el Madrid canalla, cuando frecuentaba asiduamente las tertulias taurinas de Viña “P” o del café Alemán de la Plaza de Santa Ana, escuché de boca de un ocurrente mozo de espadas gaditano la siguiente gloriosa y aleccionadora anécdota. A raíz del nombramiento de uno que había sido peón de brega para Gobernador Civil de una provincia andaluza, no

Antonio de Cuéllar

|Por Gustavo Gómez| ¿Qué llevó a uno de Cuéllar a embarcar con Colón en la Santa María? Es difícil de explicarlo. Seguramente, historiadores e investigadores serán capaces de dar luz a este pasaje de la historia de nuestro admirado antepasado. Estamos hablando de Antonio de Cuéllar. Personalmente, no tenía constancia de él hasta que visité la Expo de Sevilla, en 1992. Allí, en la lograda reproducción a tamaño real de

Sublevación inmóvil

|Por José Luis G. Coronado|  Conozco un pueblo. No lo olvidaré. Ay, en mi tierra sin ventura, no olvidaré a mi pueblo.  A. Gamoneda Desde hace ya unos años, yo ya no voy a Cuéllar, me llevan. Debe ser porque quien me cuida tiene miedo de que en alguno de esos viajes esporádicos me quede adherido a la procacidad serena de las sombras, me tienda a soñar en el rincón

Pasado, presente y futuro

| Por Mónica Rico | La sangría en los medios de comunicación afecta también a las zonas rurales. Y el medio rural, ya de por sí tan denostado por los políticos de administraciones no municipales, se hacen un poquito más pequeños, más invisibles. El pasado mes de marzo pudimos ver como en Cuéllar se prescindía de grandes profesionales y con una larga y dilatada carrera. Todo parecía que porque sus

Macondo

| Por F. Cardaba | Gabriel García Márquez nos ha dejado estos días, o sea, ha dejado de hacer su oficio que era la escritura. Y yo, que casi nunca había hecho el propósito de escribir, voy y me pongo a ello. Curioso… Unos lo dejan, otros lo retoman. Como si las palabras tuvieran que seguir el curso de los ríos del lenguaje. Y no es que pretenda mágicamente continuar