Jota Martínez y Mara Aranda abrieron ayer el ciclo `Noches del Mudéjar´ con su actuación en el parque arqueológico situado junto a la iglesia de San Esteban. Ofrecieron una muestra “de lo que hemos ido encontrando dentro del patrimonio musical de nuestra España medieval”, según explicó Martínez señalando que esa música medieval es la especialidad de ambos.

La actuación comenzó con un canto religioso bizantino de la zona oriental del país, con la misma base que la siguiente pieza que fue un canto litúrgico. Una raíz común “que es la cantilación de la liturgia hebrea”, explicó, indicando que en la liturgia hebrea había una manera de cantar los salmos “y esta raíz se abre y por un lado da este canto bizantino oriental y  el canto llano o gregoriano de aquí de Occidente”.

Continuó el concierto con una canción de trovadoras `A chantar´ con una bonita melodía y un texto que “pone en boca de mujer ese amor cortés de la Edad Media”. También interpretaron dos danzas `El lamento de Tristán y La Rotta´ recogidas en un cancionero anónimo italiano del siglo XIV, para continuar con `El romance de la gentil dama y el rústico pastor´, un romance encontrado por ellos en la tradición sefardí “pero el texto no habla de nada sefardí sino más bien de un romance muy antiguo, posiblemente de los más antiguos que se conserven ahora mismo en todo nuestro romancero”, explicó.

Continuaron con una serie de melodías, con la curiosidad de que pueden encontrarse tanto en cantos y piezas instrumentales en la tradición árabe, andalusí, y también en la tradición sefardí en la que algunas de ellas tienen letra.

El ciclo continuará el jueves  24 de julio con la actuación del grupo Umeya que propone un viaje de música y danza desde sus países de origen Sudán y Siria, realizando guiños a otras culturas musicales, como la egipcia, la turca, la iraquí o la española.