| Los trabajos se desarrollaban de manera previa a las obras del auditorio al aire libre |

|Fotos: Gabriel Gómez|

Los trabajos arqueológicos previos al desarrollo de las obras del auditorio al aire libre en la Huerta de la Alegría, junto al parque y la iglesia de San Francisco, han permitido documentar restos de una antigua conducción de aguas con fábricas de mampostería que se relaciona con la denominada ‘reguera’ de la huerta del convento de San Francisco. Una reguera que se alimentaba por un arroyo que nace junto al pago del ‘Barco de los Habares’ atravesando la zona urbana actual. Así se dio a conocer en la Comisión Territorial de Patrimonio.

La cubierta de esa reguera fue sustituida durante las obras de urbanización de la plaza de La Soledad por una plancha de hormigón armado.

Según se puso de manifiesto, parece conservarse en un tramo de 31 metros desde el convento hasta uno de los registros existentes en el parque y desde ahí fue sustituida por una tubería de cemento. El alcance de la obra proyectada no incide en la conservación de este elemento.