
Los concejales del Grupo Popular en el Ayuntamiento de Nava de la Asunción han decidido no asistir al pleno en el que hoy, a las 21.00 horas, se abordarán los presupuestos de 2016 de la localidad, «como señal de protesta por su precipitación, su desdén a la oposición y su continuada obstrucción y falta de transparencia», refiriéndose al modo de actuar del alcalde, Juan José Maroto.
Eduardo Verdugo, portavoz del Grupo Popular en el Ayuntamiento de Nava señala que el lunes a mediodía recibió la citación «para la celebración de sesión extraordinaria del pleno prevista para 72 horas después, y en cuyo orden del día figura la aprobación del Presupuesto General para el ejercicio 2016». Así indica que «se ponía en nuestro conocimiento que a partir de ese día teníamos a nuestra disposición la documentación pertinente sobre el mismo». «Esta citación parece hecha con sorna y alevosía teniendo en cuenta el volumen del presupuesto, sus informes, anexos y demás documentación, (unas 200 páginas), pues no parece posible que, en el tiempo que media entre la citación y el día del pleno, (tres días), alguien que no sea el propio alcalde, Juan José Maroto, fuera capaz de estudiar con la debida profundidad tal documento, y así poder presentar las enmiendas oportunas, que mejoren razonablemente el presupuesto y en consecuencia la vida diaria de todos los vecinos», afirma.
Así señala también que «no se ha presentado el presupuesto en tiempo y forma… el que determina la ley».
Verdugo señala que esta premeditada precipitación «no ha supuesto una sorpresa para los concejales del grupo popular, y tampoco para los vecinos, quienes ya estamos acostumbrados a los continuados intentos de Maroto de entorpecer el acceso a la información, y por tanto, a la labor de control que debe ejercer la oposición; y de agotar los plazos de las convocatorias de las sesiones, con el único objetivo de dificultarnos el conocimiento de los asuntos a tratar».
«Esta manera de gobernar, es una burla a todos los vecinos y no solo a la oposición, y su finalidad es privarlos de información y actuar según lo que ya se conoce por todos como «Marotismo»». Asegura que la forma de actuar del alcalde «pretende obstruir y enmudecer toda crítica a su gestión, recurriendo a estas triquiñuelas».
